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Lactancia: cómo amamantar y cuidar los pezones

ALAS = Aire + Leche + Agua + Sol

 

Lactancia: cómo amamantar y cuidar los pezones

El primer gran cuidado es justamente la prendida del bebé al pecho, y tener en cuenta algunas pautas de protección para prevenir que los pezones se agrieten o duelan

Una de las principales inquietudes que las madres presentan al momento de amamantar es el cuidado que hay que tener con los pezones. Muchas veces existen mitos o temores por parte de las madres respecto a un especial cuidado o trabajo que hay que tener con los pezones para poder amamantar. Por ello, el primer gran cuidado es justamente la prendida del bebé al pecho, y tener en cuenta algunas pautas de protección para prevenir que los pezones se agrieten o duelan.

Es importante que cada madre tenga la información adecuada y sepa que existen muchas variaciones en lo que respecta a tamaño y forma de los pechos de las mujeres, y que la producción de leche no depende de ello. Algunas pautas de protección de los pezones para tener en cuenta son:

– Libre demanda, ofrecer el pecho al niño y amamantar con mucha frecuencia y sin restricciones horarias para conseguir un alivio en las mamas.

– Extracción, es importante extraerse leche luego de la mamada si los pechos han quedado muy llenos aún. Esta leche puede almacenarse para dársela luego al bebé.

– Buena prendida, es necesario que el bebé esté bien prendido: con la boca bien abierta, su pera tocando el pecho de la madre, y su labio inferior debe estar hacia afuera. El bebé debe succionar, detenerse y volver a succionar, con succiones profundas y lentas.

– Aire, los pezones necesitan aire como medida preventiva ya que van a estar en contacto con la humedad todo el tiempo entonces cuanto más las madres puedan tener los pechos aireados será mejor así se evita la constante humedad.

– Leche, se recomienda pasarse la mayor cantidad de veces posible leche por los pezones y por la areola porque tiene propiedades antibióticas, regenerativas antisépticas, para lubricar y suavizar el tejido del pezón. Evitar aplicar ungüentos en los pezones, y en caso de dolor, conviene usar leche del final de la toma para calmar el dolor.

– Agua, los pechos deben lavarse solamente con agua y hay que evitar los jabones, aceites, o cualquier producto que puede alterar el pH de la piel o irritarla, ya que puede interferir con la lubricación natural de la misma.

– Sol, es aconsejable cuando las madres tienen tiempo durante el embarazo, exponer los pechos al sol durante unos diez o quince minutos, siempre teniendo en cuenta el tema de los horarios no recomendables de exposición y la cantidad de tiempo. Está demostrado que el sol tiende a sanar los pezones agrietados y hace que se sequen más rápidamente.

El maravilloso acto de amamantar es el mejor modo de continuar vínculo que el bebé tenía con su madre en su vida intrauterina en el mundo exterior, y es importante saber que si se presentan algunas dificultades como grietas o lastimaduras en los pezones se puede intentar los cuidados mencionados o en algunos casos también pedir ayuda, para poder disfrutar plenamente este momento tan especial.

Fuente: revistabuenasalud.cl

http://www.rosario3.com/noticias/Lactancia-como-amamantar-y-cuidar-los-pezones-20151101-0026.html

El valor incomparable de la lactancia materna

Aunque una gran mayoría de jóvenes aprecia la importancia de amamantar a los bebes, pocos conocen la razón de sus beneficios

 

Hace poco tiempo, una encuesta de la consultora Voices puso de relieve que crecía el número de personas jóvenes deseosas de que sus hijos fuesen alimentados con leche materna. Es muy probable que esta expectativa no sorprenda, pues parece natural el reconocimiento de los positivos valores de la lactancia materna, experiencia del género humano a través de los siglos. Sin embargo, si bien el 95% afirmaba esa expectativa, casi la mitad (51%) dijo desconocer las causas de ese beneficio tan esencial para el bebe, la madre y la relación entre ambos. Ese vacío de información es una de las razones que explican la constitución de una ONG como la Liga de la Leche, que, en nuestro país, desde 1978, se dedica a promover el amamantamiento materno. Esa entidad es parte, además, de la Comisión Asesora del Ministerio de Salud Pública y de la Sociedad Argentina de Pediatría, a la vez que es miembro de consulta de Unicef y de la OMS.

Es oportuno citar aquí una encuesta presentada en la Fundación OSDE por la citada Liga, sobre “Mitos y creencias acerca de la lactancia materna en la Argentina”, elaborada sobre una muestra de nuestra población, constituida por mil personas mayores de 16 años. De modo general, el juicio de los médicos que compartieron la exposición del citado tema dejó en claro que, a menudo, la observación clínica de las pacientes “no coincide con la opinión de la comunidad”. Así, también, de modo amplio, la directora ejecutiva de Voices, Constanza Cilley, precisó que había una llamativa conducta contradictoria en el tiempo actual, en que nada se oculta ya en los medios de comunicación y, sin embargo, se considera inapropiado que la mujer dé el pecho a su bebe en un espacio público.

Seleccionando algunos datos precisos de la encuesta cabe indicar que, con referencia a la lactancia, la mitad de los interrogados se declararon “poco o nada informados” y la mayoría de ese conjunto (66%) fueron hombres. En cambio, quienes dijeron estar “bastante” o “muy informados” fueron en su mayoría mujeres (62%), aunque una parte (32%) reconoció carencia de información, lo que quizás llame más la atención que en el caso de los varones. En lo que se refiere a “los sacrificios que implica la maternidad”, una alta mayoría del 85% consideró un sacrificio tener que abandonar el hábito de ingerir ciertas comidas, fumar o beber alcohol; el 61% consideró también que era sacrificada la interferencia que ejerce el amamantamiento con la vida social, y el 63%, que constituía un sacrificio dejar de estudiar o trabajar por los reclamos de la lactancia. Evidentemente, los datos registrados -algunos de los cuales son parte significativa de este comentario representan un indicador elocuente de algunos de los mitos y las creencias aptas para diseñar un perfil de la sociedad de nuestro tiempo.

El tema es complejo y rico en matices, según se puede apreciar. Cabe destacar el valor asignado a la lactancia materna que, aparte de la plenitud de beneficios biológicos que ofrece al bebe, constituye un puente insuperable de relación materno-filial y un modo admirable en que el hijo va ganando en seguridad al ingresar en el mundo.

http://www.lanacion.com.ar/1824197-el-valor-incomparable-de-la-lactancia-materna

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Cómo conservar la leche

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Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

Bancos de Leche Materna

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Un Banco de Leche Materna es un servicio especializado, responsable por la promoción, protección y apoyo a la lactancia materna. Realiza actividades de recolección del excedente de leche de la madre que amamanta, la procesa, controla su calidad, la clasifica, conserva y distribuye. De esta manera ayudan a salvar la vida de muchos bebés prematuros que no pueden ser amamantados por su propia madre. También lleva adelante investigaciones, así como actividades de desarrollo tecnológico, información y educación.

En 2011 se impulsó la conformación de una Comisión Técnica Asesora en Bancos de Leche Materna (Res. 2208/2010). Desde entonces se crearon cinco bancos en las provincias de Buenos
Aires, Chaco, Córdoba, Mendoza y Ciudad de Buenos Aires. En el año 2012, fueron asistidos 3.634 bebés, con 2.137 litros de leche materna, recolectados de 1.456 donantes.

En la actualidad el Ministerio de Salud de la Nación plantea el trabajo de los Bancos de Leche Materna dentro de una Red definida entre maternidades cercanas que posean Centros de Lactancia Materna.
Los hospitales pertenecientes a la Red, a su vez, serán beneficiarios de la leche procesada en los Bancos y podrán utilizarla, de acuerdo a prioridades y protocolos, para alimentar a los recién nacidos internados que la necesiten.

Puede ser donante cualquier madre que tenga leche en abundancia y apruebe una serie de condiciones(similares a las requeridas de un donante de sangre).

La leche materna procesada es empleada para alimentar a bebés que no pueden recibir leche de su propia madre. La administración de leche materna resulta particularmente eficaz para alimentar a los Recién Nacidos de Riesgo, ya sea por su prematurez extrema, su bajo peso al nacer u otra variedad de razones.

– See more at: http://www.msal.gov.ar/index.php/component/content/article/46-ministerio/369-los-bancos-de-leche-materna#sthash.ptYOXkOg.dpuf

Los espacios amigos de la lactancia (Página 12)

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Domingo 12 de abril de 2015 – Página 12

SOCIEDAD › YA HAY LUGARES EN EMPRESAS E INSTITUCIONES PARA QUE LAS EMPLEADAS PUEDAN SACARSE LECHE Y GUARDARLA PARA SU BEBE

Los espacios amigos de la lactancia

Son ámbitos donde las trabajadoras que amamantan tienen privacidad y una heladera para sacarse con tranquilidad la leche que producen durante sus horas de trabajo y guardarla para su bebé. Es una medida que impulsa la Ley de Promoción de la Lactancia Materna.

 Por Pedro Lipcovich

Comenzaron a implementarse los “espacios amigos de la lactancia” en empresas e instituciones: son lugares donde las trabajadoras que amamantan disponen de privacidad, tranquilidad y una heladerita para sacarse la leche que producen durante sus horas de trabajo y guardarla para su bebé. Los promueve el Ministerio de Salud de la Nación, de acuerdo con recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud, y sugiere su inclusión en las tratativas paritarias. Es la medida más novedosa de las que se impulsan a partir de la reglamentación de la Ley de Promoción de la Lactancia Materna. Otro instrumento a desarrollar es el de los bancos de leche materna, que funcionan en maternidades y recolectan leche de mujeres donantes destinada a bebés prematuros: hay cinco en la Argentina, que proveen a las ciudades de Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Mendoza y Chaco; falta el resto del país. Por otra parte, hay inquietud en la Sociedad de Pediatría ante la persistencia de la publicidad de leches “maternizadas”, que “no deben anunciarse y deberían venderse sólo bajo receta médica”.

La Ley 26.873, de Promoción y Concientización Pública sobre la Lactancia Materna, promueve la creación de centros de lactancia materna, “cuya función será recolectar, conservar y administrar leche de la madre al propio hijo”. Su reglamentación, efectuada por el Ministerio de Salud, impulsa los Espacios Amigos de la Lactancia Materna. Cada uno de ellos debe ser “un local o área con privacidad, dotado de las comodidades necesarias para que las mamás puedan extraerse leche y conservarla a la temperatura adecuada hasta su horario de salida, de forma que la persona que cuida a su bebé pueda administrársela al día siguiente durante su ausencia”.

Nicolás Kreplak, subsecretario de Medicina Comunitaria, Maternidad e Infancia del Ministerio, observó que “muchas mujeres se extraen leche durante su horario de trabajo pero suelen hacerlo en el baño, que no es el lugar más adecuado en términos higiénicos. Proponemos espacios que ofrezcan condiciones de intimidad y tranquilidad, lo cual previene que la actividad del sistema nervioso simpático corte la producción de leche. Debería haber una heladera, mejor si está destinada sólo a la leche materna”.

“Las empresas que establezcan estos Espacios Amigos –argumentó Kreplak–, con una inversión muy reducida conseguirán disminuir el ausentismo de las mamás, generarán en ellas un importante bienestar y obtendrán mayor colaboración y lealtad.”

Antonio Morilla, titular de la Subcomisión de Lactancia Materna de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), señaló que el empleador debería estar dispuesto a ofrecer estas facilidades “en todo lugar donde trabajen mujeres en edad fértil”, y fue más allá: “Ya en la década de 1950 se había legislado que, en todo lugar donde trabajen más de 30 mujeres, debe haber guarderías infantiles para que la madre pueda dejar a su hijo y amamantarlo las veces que quiera”. El especialista precisó que “la leche humana se puede mantener hasta ocho horas a una temperatura ambiente de hasta 27 grados; dura hasta tres días en heladera y hasta seis meses en freezer”.

Ya algunas empresas comenzaron a implementar los Espacios Amigos. El año pasado, el Ministerio de Salud entregó plaquetas de reconocimiento a varias, entre ellas Banco Galicia, Danone, Elea, Molinos, Nucleoeléctrica Argentina y Philips.

Mamás que bancan

En cuanto a los bancos de leche materna, en la Argentina hay cinco: en la porteña maternidad Sardá, en el Policlínico General San Martín de La Plata, en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba, en el Hospital Lagomaggiore de Mendoza y en el Hospital Perrando de Resistencia, Chaco. “Son espacios donde, bajo condiciones de seguridad, se recibe la leche de las donantes para destinarla a bebés de alto riesgo internados en neonatología”, explicó Kreplak. Las donantes son “mujeres que están amamantando, que tienen tiempo y disposición a donar y que producen leche en cantidad superior a las necesidades de su bebé; es cierto que, a más estimulación, más producción de leche”.

Morilla señaló que “en el Policlínico San Martín se verificó una disminución drástica de los casos de enterocolitis necrotizante, que es grave en los prematuros, gracias al banco de leche materna” y comentó que “todavía hay que recorrer un largo camino para garantizar esta promoción en todo el país”.

Kreplak admitió que “por ahora los bancos están concentrados en algunas áreas del país, y la idea es contar con este abastecimiento en los principales centros urbanos, siempre en relación con las maternidades de alta complejidad”.

Para terneros

Sigue pendiente el cese de la publicidad y promoción de las leches llamadas maternizadas: “Son, todas, leches de vaca para terneros, no para niños humanos –advirtió Morilla–: están adaptadas, preparadas, pero nunca igualan a la leche materna y son causa de mortalidad infantil porque presentan mayor riesgo de diarrea, desnutrición y sobrecarga renal”. El representante de la SAP deploró “la violenta promoción de estos productos que lleva a cabo la industria; apelan a mensajes engañosos como decir que su fórmula tiene omega 3, como si la leche humana no la tuviera; hacen que la madre llegue a dudar de su propia leche. Anuncian por TV, entregan muestras en las playas, con lo cual violan el Código Internacional de Sucedáneos de la Leche Materna: estos productos no deben publicitarse al público y deberían venderse por indicación médica y bajo receta médica”.

Kreplak señaló que “las autoridades regulatorias correspondientes son la Afsca y la Anmat”, destacó que “la lactancia materna debería ser exclusiva durante los primeros seis meses y continuar durante los primeros dos años de vida” y advirtió que “no existen ‘leches maternizadas’; esas son leches de fórmula”.

Como cambia la leche durante la toma (Liga de la Leche Internacional)

Termina primero el primer pecho

(Finish the First Breast First)

Nota Editorial: Ofrecemos artículos de nuestras publicaciones de años anteriores como referencia para nuestras Líderes y miembros. Los lectores deben tener en cuenta que la investigación y la información médica cambian con el tiempo.

Por Melissa Vickers
(tomado de LEAVEN, Septiembre-Octubre 1995, pp. 69-71)

Melissa Vickers es APL por Tenesse, USA y editora de LEAVEN. Es madre de dos hijos y consultora de lactancia certificada.

He repetido la charla sobre la “Composición de la leche” hablando por teléfono con madres angustiadas tantas veces que mi marido la ha memorizado. Me habría encantado que alguien me hubiera dado a mí esta charla cuando mi hija era una niña pequeña, ambas habríamos sido mucho más felices! Merrilee era una de esas niñas que maman todo el tiempo, que se ponen nerviosas con la bajada de la leche y que luego vomitaba grandes cantidades de mi preciosa leche. Estaba nerviosa y agitada entre tomas y aunque se ponía nerviosa cuando le ofrecía el pecho, obtenía gran consuelo de él una vez que lo tomaba. Si ella hubiera sido mi primera hija, no se cómo lo habría soportado.

Merrilee tenía seis años cuando finalmente encontré una posible explicación de su comportamiento exasperante. Asistí a una conferencia en la que Michael Woolridge, un investigador de Gran Bretaña, habló sobre sus estudios del cólico y la sobrealimentación en los niños alimentados a pecho. Uno de los documentos que repartió era un artículo que Él y Chloe Fisher (co-autora de Breastfeeding: Getting Breastfeeding right for you) habían escrito. Se titulaba “Cólico, sobrealimentación, y síntomas de malabsorción a la lactosa en el niño alimentado a pecho: un posible efecto del manejo de la alimentación”. (revista Lancet, 1988). Leer el artículo y escuchar la explicación de Woolridge me proporcionó el mismo sentimiento de “Ah, esto es”! que sentí en mi primera reunión de la Liga de La Leche.

Para poder apreciar plenamente los beneficios potenciales de la investigación de Woolridge, vamos primero a contemplar juntos como funcionan normalmente el reflejo de bajada de la leche y la regulación de la producción de leche. Estos dos procesos son clave para comprender el problema y la solución.

El reflejo de bajada de la leche

El reflejo de bajada de la leche es, en la producción de leche, el equivalente a un servicio de “correo urgente”. Es un proceso controlado hormonalmente que saca la leche de las zonas superiores del pecho y la transporta a través los conductos hacia los senos que hay bajo la areola, de ahí al pezón y, finalmente, a la boca del niño que está esperando esa leche. De acuerdo con el libro THE BREASTFEEDING ANSWERING BOOK (El libro de las respuestas a la lactancia):

Mientras mama, la succión del niño estimula la bajada de la leche. Cuando un niño empieza a mamar, el movimiento rítmico de sus mandíbulas, labios y lengua envía impulsos nerviosos a la pituitaria de la madre, la glándula más importante del cerebro, a través del hipotálamo. Entonces se producen dos hormonas, la prolactina y la oxitocina. La oxitocina estimula el reflejo de eyección o de bajada de la leche, haciendo que se contraigan las células en forma de banda que rodean a las células que producen leche (alvéolos) y provoquen la salida de la leche desde todos los lugares del pecho. Esta acción muscular envía la leche a través de los conductos hacia los reservorios de leche (senos lactíferos) que están unos dos centímetros por detrás del pezón, y así la leche puede llegar al niño.

THE BREASTFEEDING ANSWER BOOK (El libro de las respuestas a la lactancia) continúa diciendo que “el signo más certero de la bajada de la leche es un cambio en el patrón de succión y deglución del niño de rápidos chupeteos y tragos ocasionales a lentos y largos chupeteos con tragos regulares. Si le pedimos a una madre que amamanta que describa el patrón con el que su niño succiona y traga, describirá el patrón mencionado. En segundo lugar, añadirá que su niño ocasionalmente deja unos instantes de succionar y tragar, como si estuviera descansando un ratito, y luego vuelve a iniciar su proceso de succionar despacio y tragar de forma regular. En este punto yo le aseguro que su cuerpo está funcionando como debe. Son esos chupeteos rápidos los que indican que la madre está teniendo muchas bajadas de la leche. Son normales, habituales, y responsables de sacar la leche final, más rica en grasa, del final de cada mamada. A menudo, la única pista que tiene una madre de que está experimentando las bajadas de leche antes citadas es el patrón de succión y deglución predecible, independientemente de si ella misma siente o no esta bajada de la leche. Algunas mujeres apenas sienten el reflejo de eyección, mientras que otras experimentan un cosquilleo en el pecho cada vez que la leche baja.

Como norma general, cuanto más obvia es esta sensación de bajada de la leche para la madre, más llenos estarán sus pechos. Recordemos que la producción de leche está basada en la ley de la oferta y la demanda: la cantidad de leche que produce el pecho está determinada por la cantidad de leche que sale del pecho. Si el niño extrae mucha leche, el pecho se prepara mejor para la próxima vez. ¡Es un sistema verdaderamente ingenioso!

La Composición de la leche

Tan maravilloso como el sistema de producción de leche es el cambio en la composición de la leche a lo largo de cada mamada, algo que ninguna leche artificial para niños puede imitar. La leche inicial que el niño obtiene tan pronto se agarra al pezón se parece mucho a la leche desnatada. Satisface al niño inicialmente, es alta en volumen y baja en grasa y en calorías. A medida que la mamada progresa, el contenido en grasa va aumentando y la leche correspondiente se parece más a la leche entera. Finalmente, hacia el final de la mamada, la leche es rica en grasas, alta en calorías y baja en volumen. La leche final se parece a un rico postre cremoso. La concentración en lactosa (el azúcar de la leche) es relativamente constante a lo largo de la mamada.

Parte de la investigación de Woolridge en los últimos años ha sido medir la ingesta de leche y el contenido en grasa de la leche. Sus estudios muestran que puede haber una gran variación del contenido en grasa de la leche inicial y final en algunas madres mientras que otras muestran muy poca diferencia entre la leche del inicio y del final de la mamada.

Alimentación a demanda

Woolridge destaca la importancia de dejar que sea el niño el que controle su alimentación. Los niños son inteligentes – saben lo que necesitan. Según Woolridge, un niño mamará hasta que haya ingerido las calorías que necesite, entonces podemos deducir que el volumen de leche consumido es menos importante que el recuento de calorías. Un niño que mama de forma eficiente estimulará las bajadas de la leche final y recibirá más leche final, rica en grasa.

Es necesario algo más que un niño eficiente para poder conseguir la leche final. También exige paciencia por parte de la madre y el conocimiento de que es importante permitir que el niño permanezca en un pecho el tiempo suficiente para conseguir esa leche rica en grasas. La pregunta obvia es: ¿Cuánto tiempo tardará? De acuerdo con Woolridge y Fisher, un niño que está satisfecho y confortablemente lleno se soltará del pecho por si mismo. Entonces es cuando vemos la maravillosa mirada de “marinero borracho” que aparece cuando la barriguita está llena. Algunos niños llegarán a este punto más rápidamente que otros; algunos nunca parecen llegar al punto en el que se soltarían del pecho por sí mismos. Esto puede indicarnos que el niño no está mamando de forma eficiente y puede beneficiarse de ayuda en relación con la posición con la que mama o en como se afianza al pezón. A menudo, simplemente levantar el pecho desde abajo permitirá que el niño pueda drenar el pecho con más eficiencia. Las recomendaciones de lactancia que se dan rutinariamente a menudo les dicen a las madres que limiten el tiempo total al pecho y que usen un intervalo de tiempo prefijado de cinco o diez minutos para determinar cuándo cambiar de un pecho al otro. Limitar el tiempo en el que el niño mama de cada lado a solo cinco o diez minutos puede ser contraproducente en relación con el cambio en la composición de la leche. Para algunas madres, dar de mamar de los dos pechos en cada mamada es importante para conseguir mantener la producción de leche y aliviar la hinchazón de los pechos, pero el niño debería terminar completamente el primer pecho antes de que se le cambie al otro lado.

Un Escenario Típico

Vamos a contemplar juntos por qué el cambiar arbitrariamente al otro pecho puede ocasionar problemas. En primer lugar, si la madre controla el tiempo de cada mamada y da el mismo tiempo de cada pecho, el niño va a obtener mucha leche inicial – la leche “desnatada” – especialmente si la madre es una de esas mujeres que tiene grandes diferencias en el contenido en grasa de la leche inicial y final. Si recordamos que el niño intentará seguir alimentándose hasta que obtenga sus calorías, deberá tomar mucha leche inicial para conseguir esas calorías. Cuando saca mucha leche del pecho, el pecho responde produciendo mucha leche. Cuando hay grandes cantidades de leche hay un flujo mayor y un reflejo de bajada de la leche más intenso – ¡lo cual sería como intentar mamar de una boca de incendios que suelta agua a gran presión y sin parar!

Si el niño está bebiendo grandes cantidades de leche, también estará consumiendo grandes cantidades de lactosa o azúcar de la leche. Los niños pueden digerir una cierta cantidad de lactosa, porque producen lactasa – la enzima necesaria para digerir ese azúcar – aunque su cantidad es limitada. Si hay demasiada leche habrá demasiada lactosa que el niño tendrá que digerir, originando un problema similar al de la intolerancia a la lactosa. ¡Cualquiera de nosotros que sufra intolerancia a la lactosa podrá inmediatamente empatizar con la incomodidad que el niño puede sentir!

El alto contenido en lactosa en el intestino produce diarrea, que se complica además porque el contenido bajo en grasas de la leche provoca un rápido vaciado del estómago. Algunas veces el estómago “se vacía en la dirección equivocada”, haciendo que los niños expulsen leche – consumen más leche de la que pueden mantener en su interior cómodamente. Y para complicar aún más el problema, si el niño no consigue las calorías que necesita, deseará comer pronto de nuevo.

Piensa ahora en todas las llamadas que has recibido de madres que se preocupan por no tener suficiente leche porque el niño mama “todo el tiempo”. O quizás creen que no le gustan a su niño porque “pelea” contra el pecho, o expulsa lo que parece ser una gran cantidad de leche y tiene deposiciones verdes y espumosas. O piensa en la madre a la que se le escapa mucha leche entre mamadas o durante la bajada de la leche. Estas madres están probablemente sufriendo de una bajada de la leche demasiado intensa, ocasionada por ideas equivocadas sobre la lactancia y una interferencia con el “flujo” normal de leche, y son candidatas a recibir ayuda de los hallazgos de investigación de Woolridge y Fisher. (si deseas más información sobre una bajada de la leche demasiado intensa, los síntomas y sugerencias de tratamiento, por favor consulta los artículos posteriores)

Como ayudar a estas mujeres?

Has visto alguna vez a una gata amamantar a sus gatitos? Cada gatito mama en un solo sitio hasta que acaba. ¡Mamá gata no juega a las “sillas musicales” con sus gatitos! Quizás una forma más natural de amamantar sea el dejar que el niño termine primero el primer pecho.

Coméntales a las mujeres embarazadas y a las madres de niños recién nacidos de la importancia de asegurarse de que sus niños mamen el tiempo suficiente para conseguir la leche final. Si les explicas el proceso, lo comprenderán y estarán más animadas a poner en practica esta forma de amamantar. Animarlas a dejar que sus niños mamen de un lado hasta que se suelten por sí mismos. Pueden entonces ayudarles a eructar o cambiarles de pañal. Si el niño parece seguir hambriento, la madre puede entonces ofrecer el otro lado y dejar que su niño tome lo que necesite. Puede entonces empezar la siguiente mamada por ese segundo lado.

Amamantando principalmente de un lado en cada mamada, el niño obtiene todas las calorías que necesita con un menor volumen de leche. Así la madre se siente más cómoda y tiene menor probabilidad de que la leche le gotee o se le escape. Su niño tendrá menos cólicos y a menudo ganará peso a un mejor ritmo. Tendrá menos posibilidades de rechazar el pecho o luchar contra Él porque ya no estará amamantando de la “boca de incendios”. Y podrá aguantar más tiempo entre comidas porque estará comiendo una “comida” que incluye tanto el “aperitivo” (leche inicial) como el “postre” (leche final).

Evelyn Byrne, líder retirada y IBCLC, nos recuerda la importancia del seguimiento de estas madres. El niño puede estar marcadamente más tranquilo después de unas pocas mamadas, pero el método puede requerir “ajustes finos” durante un par de semanas. El aumento de peso del niño debería mejorar si está obteniendo más leche final. Si no gana peso, lo pierde o tiene menos pañales mojados, debe de nuevo evaluarse el manejo de la lactancia. Recordar que a menudo salir de un problema nos lleva tanto tiempo como nos llevó meternos en Él puede ayudar a la madre a superar la situación y mirar adelante.

Los patrones de lactancia pueden variar

Estoy segura de que conocen a muchas madres (incluyendo, quizás a nosotras mismas) que amamantaron con los dos pechos en cada toma y les funcionó bien. Esto es simplemente otra indicación de la adaptabilidad del cuerpo humano! Si el sistema que la madre usa le funciona, entonces no existe ninguna razón para cambiarlo. Sin embargo, puede seguirle siendo de ayuda oír acerca de los cambios de la leche durante la mamada. El conocimiento es una herramienta poderosa! Y algunas madres pueden sentirse aliviadas al escuchar que no es necesario cambiar de pecho en cada toma – particularmente aquellas madres que tienen que luchar por desprender a sus niños que están firmemente afianzados al primer lugar.

Puede que las madres que dan de mamar de ambos pechos el mismo tiempo en cada mamada sean lo suficientemente afortunadas para que este sistema les funcione. O quizás haya algún otro factor actuando en ese caso. Woolridge especula que quizás las mujeres que muestran las mayores variaciones en el contenido en grasa de la leche son aquellas que más se benefician del método de lactancia “termina primero el primer pecho”. Las mujeres con pocos cambios en la composición de la leche pueden amamantar a sus hijos como quieran y los niños obtendrán lo que necesitan.

La investigación de Woolridge representa otro ejemplo de como la ciencia de la lactancia respalda el arte de amamantar. También confirma lo que las Líderes de la Liga de la Leche hacen de forma natural – animar a las madres a mirar a sus hijos buscando las señales que ellos les dan.

Última modificación 11 de diciembre de 2006 por vbg.
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Guías y videos sugeridos para consultas de lactancia materna (Dr. Newman en inglés)

Para cuando el bebé no se está prendiendo correctamente al pecho, no puede extraer suficiente leche en cada toma y no estimula tu producción, el siguiente video del Dr Jack Newman, experto canadiense en lactancia materna, puede ayudar a corregir el agarre: http://vimeo.com/28619032

También se puede intentar usar una técnica para estimular la bajada de la leche: la compresión del pecho durante la mamada para ayudar al bebé que no mama con mucha fuerza.

Estos dos links muestran la técnica

http://www.breastfeedinginc.ca/content.php?pagename=vid-4dayold

https://www.youtube.com/watch?v=Wj9tLgYn-bA

 

Donar leche materna es un acto de amor – BLH Banco de Leche Humana – Maternidad Sardá

BLH Sarda 1

Folleto de BLH Banco de Leche Humana – Maternidad Sardá (frente)