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Informes Anuales de la Deuda Social de la Infancia – UCA

Infancia 2015 Serie del Bicentenario (2010 – 2016) Año V

“Situación de la Infancia en el quinto año del período del Bicentenario” (pdf)

Presentación del Informe (pdf)

Palabras de Apertura (pdf)

Cortometraje “Una escuela en la mirada de las niñas y los niños” 

Video de la Presentación (26/08/15)

Serie del Bicentenario (2010 – 2016) Año IV

“Evolución del desarrollo humano y social de la Infancia desde un enfoque de derechos” (pdf)

Presentación 2014

Video: “San Antonio de los Cobres” – Salta

Video institucional de la presentación del informe (10/09/14)

Barometro Infancia 2013 Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año III

“Hacia el pleno ejercicio de los derechos en la niñez y adolescencia” (pdf)

Nota de Investigación I: Índice de cumplimiento de derechos en la infancia por Ianina Tuñon (pdf)

Presentación 2013

Video: Infancias Metropolitanas

Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año II

“La infancia argentina sujeto de derecho. Progresos, desigualdades y desafíos pendientes en el efectivo cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes”(pdf)

Descargar Capítulos

Presentación del Informe (pdf)

Video del Acto Institucional de Presentación (14/08/12)

Argentina 2010: Situación de la Infancia a Inicios del Bicentenario Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año IArgentina 2010: Situación de la Infancia a Inicios del Bicentenario (pdf)
Estado de Situación. Informe Especial.

Infancias en observación: progresos, ausencias y desigualdades(pdf)

Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2010 Número 4 – Año 2010

Argentina 2009: La Deuda Social con la Niñez y la Adolescencia: Magnitud, evolución y perfiles.(pdf)

Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2009 Número 3 – Año 2009

Argentina 2004-2008: Condiciones de vida de la Niñez y Adolescencia (pdf)

Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2008 Número 2 – Año 2008

Argentina 2007: Condiciones de vida de la Niñez y Adolescencia.Una mirada desde la perspectiva de los derechos. (pdf)

 

Barómetro de la Deuda Social  de la Infancia - 2008 Número 1 – Año 2006

Argentina 2006: Condiciones de vida de la niñez (pdf)

 

Cuarto Informe del “Barómetro de la Deuda Social de la Infancia”

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina junto a Fundación Arcor, invitan a la presentación del Cuarto Informe del “Barómetro de la Deuda Social de la Infancia”; correspondiente a la Serie de estudios del Bicentenario (2010-2016) llamado: “Evolución del desarrollo humano y social de la infancia desde un enfoque de derechos – Avances y metas pendientes en los primeros cuatro años del Bicentenario (2010-2011-2012-2013)” será presentado el miércoles 10 de septiembre a las 18:30, en el Auditorio Santa Cecilia – Subsuelo, Edificio San Alberto Magno – Av. Alicia M. de Justo 1500, Ciudad de Buenos Aires
Comentaristas: Guillermo Jaime Etcheverry (Ex Rector de la UBA) y María Cristina Richaud (CIIPME – CONICET). Moderadora: Gabriela Azar (Facultad de Cs. Sociales – UCA).

La Ciudad firmó un convenio con la Fundación CONIN

logo El Dr. Albino, presidente de la Fundación CONIN, firmó con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, un convenio que permitirá poner en marcha en todos los Centros de la Primera Infancia (CPI) de la Ciudad de Buenos Aires los programas que impulsa esa institución para erradicar la desnutrición infantil.

Link para ver nota completa (01/11/2012)

Alimentación en la primera infancia

 

La infancia es una etapa muy especial en la vida de todo ser humano, debido a que es en ella donde se desarrollan las aptitudes físicas, intelectuales y emotivas. Este período es muy vulnerable ya que existe una dependencia total hacia a los adultos.

La madre, como agente protagonista en el crecimiento y desarrollo del niño, cumple funciones muy importantes, entre ellas las relacionadas a la alimentación.

La alimentación de los niños implica no solo brindar alimentos para satisfacer las necesidades nutricionales para un correcto crecimiento y desarrollo, sino también la formación de un vínculo afectivo y de reciprocidad en un ambiente de bienestar.

Tal como señalan las Guías Alimentarias para la Población Infantil, “no existe salud sin una buena nutrición, y a la vez, sin salud no es posible alcanzar un estado nutricional adecuado”.

La alimentación infantil comienza en la etapa de la LACTANCIA EXCLUSIVA y abarca el período de tiempo transcurrido desde el nacimiento del niño hasta los 6 meses de edad.

La leche materna es el mejor alimento para el niño tanto por su composición cuanti-cualitativa de nutrientes. Además es un alimento que llega a temperatura ideal de consumo, y su ingesta se relaciona con la menor incidencia de múltiples enfermedades en la edad adulta.

Es importante señalar que la lactancia promueve el vínculo madre-hijo, favoreciendo el desarrollo social, emocional y psicomotor del niño.

Durante los primeros 6 meses de vida, la lactancia materna exclusiva cubre todos los requerimientos nutricionales del niño, por lo que no es necesario incluir otro tipo de bebidas y/o alimentos. Es decir, leche materna es el único alimento que debe recibir el niño hasta los 6 meses de edad.

La frecuencia con que se alimenta al bebé será según su demanda, durante el día y la noche, cada vez que lo pida y durante el tiempo que quiera.

Respecto a las leches artificiales, éstas deben empelarse como último recurso, cuando no hay otra opción.

 

La Organización Mundial de la Salud recomienda extender la lactancia materna exclusiva hasta los 2 años o más, acompañando a la alimentación complementaria que se detalla a continuación.

La ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA es el período de la alimentación que transcurre desde los 6 hasta los 12 meses de edad del niño.

Durante esta etapa el niño madura su capacidad de digestión y absorción de nutrientes y puede deglutir alimentos sólidos. Con lo cual, los alimentos o líquidos que se proporcionen en esta etapa deben acompañar la lactancia materna, sin desplazarla.

En esta etapa es muy importante la variedad de texturas, colores y sabores, así como el orden y los cuidados higiénicos con que deben darse los alimentos.

Respecto a las texturas, se inicia la alimentación complementaria con papillas o purés, y a medida que el niño crece se puede aumentar y variar la consistencia.

Se debe iniciar con una comida por día. No obstante, la Organización Mundial de la Salud señala que se debe aumentar el número de veces que el niño consume los alimentos complementarios a medida que va creciendo. Así entre los 6 y 8 meses se recomiendan de 2 a 3 comidas, y luego hasta los 24 meses de 3 a 4 comidas por día.

Respecto al tipo de comida que se puede brindar en esta etapa, es importante la inclusión de pequeñas cantidades de carne por su aporte en hierro, las cuales pueden ir acompañadas de purés de verduras y frutas para aportar vitamina C, ya que ésta favorece la absorción del hierro.

Entre los alimentos que no se recomiendan en esta etapa se encuentran la miel (asociada al botulismo en el lactante), sal agregada, alimentos integrales, soja, picantes, té, café, mate y otras infusiones.

Por último aquellos alimentos con forma esférica (arvejas, porotos, lentejas, choclos, uvas, maní, etc.) deben evitarse puesto que pueden obstruir la tráquea.

A partir del primer año de vida los niños pueden consumir los mismos alimentos que se consumen en el hogar (alimentos descremados a partir de los 5 años). Los mismos deben ser variados en texturas, colores y sabores.

En esta etapa el niño ya se incorpora a las pautas familiares, aprende el manejo de cubiertos, explora y descubre distintos alimentos. Por esto, la formación de hábitos alimentarios se inicia desde la más temprana edad, y los mismos perdurarán en la edad adulta.

Por último, es importante tomar el tiempo necesario para alimentar a los niños, de manera que sea un momento de tranquilidad, intercambio, comunicación y aprendizaje.

 

Melisa Wajchman
Lic. en Nutrición
UNIVERSIDAD MAIMÓNIDES

 

 

Nota elaborada por Melisa Wajchman, Lic. en Nutrición, UNIVERSIDAD MAIMÓNIDES

La deuda social / Las cifras cuadruplican a las del INDEC Uno de cada cuatro chicos en el conurbano tiene carencias básicas

Según un estudio de la UCA, durante el último año no se registró ninguna mejora

Viven hacinados, en una casa de techos y paredes precarias o en una construcción sin condiciones higiénicas. O no asisten a la escuela. Un 25,3% de los chicos que habitan en el conurbano bonaerense tienen marcada su infancia o adolescencia por la carencia de algo básico, que condiciona su desarrollo como personas.

En el promedio de los grandes centros urbanos del país, el índice no es tan diferente: el 22,2% de los menores de hasta 17 años tienen necesidades básicas insatisfechas (NBI), un indicador que mide la pobreza estructural, es decir, la que se refiere a condiciones de vida como las mencionadas y que va más allá de los ingresos mensuales del hogar.

Los datos surgen de la última Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), realizada en 5712 hogares por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). El capítulo sobre infancia de ese relevamiento muestra que entre 2007 y 2010 hubo una caída de 5,2 puntos porcentuales en el índice de NBI, mientras que en 2011 no se registró mejora alguna.

Entre los centros urbanos medidos, la ciudad de San Miguel de Tucumán y sus alrededores fue la que registró el índice más elevado de chicos con carencias básicas, con el 28,4 por ciento. El más bajo fue el de la ciudad de Buenos Aires, donde sufren necesidades el 12,7% de los menores.

Bajo el indicador de NBI entran quienes sufren una o más de las siguientes problemáticas: viven en casas con tres o más personas por cuarto habitable; la vivienda es precaria o sin servicios sanitarios básicos; en la familia hay menores de 6 a 12 años que no asisten a la escuela, o bien hay cuatro o más personas por ocupado con ingresos, siendo que el jefe de hogar alcanzó sólo el ciclo primario en su educación.

El índice muestra fuertes diferencias según el tipo de zona. En las urbanizaciones informales, como villas y asentamientos, el 76,5% tiene necesidades básicas insatisfechas. En los trazados urbanos formales de nivel bajo, la tasa es del 22,4 por ciento.

El informe de la UCA revela también que un 33,1% de los chicos vive en la pobreza por insuficiencia de ingresos en el hogar. El índice es bastante más elevado que el informado -sobre la base de la misma encuesta- para el promedio de la población, que resultó del 21,4 por ciento. En este caso, el indicador sí presentó una caída significativa en los últimos años: en 2007 era del 42,6%, una evolución en la que parece haber influido la creación de la asignación universal por hijo.

Los índices de pobreza por ingresos están muy lejos de los difundidos por el Indec: para el Gobierno sólo el 6,5% de la población total es pobre. La diferencia se da, básicamente, por la subestimación oficial de los precios de las canastas de productos usadas para definir quiénes, según los ingresos del hogar, son pobres.

Condicionantes para crecer

Además del indicador de NBI, y más allá de los ingresos y su suficiencia o no para la alimentación básica, otros aspectos del entorno familiar o social marcan y condicionan muchas veces a las personas en sus primeros años de vida.

Uno de esos factores es vivir con déficit en las condiciones de saneamiento, por falta de agua corriente y de cloacas. Según comenta Ianina Tuñón, investigadora y autora del informe sobre infancia del Barómetro Social, en ese déficit hubo “algún progreso” en los últimos años, ya que era del 50,7% en 2007 y cayó al 46,2% en 2011. Sin embargo, agrega, el problema afecta al 62,1% de los niños integrantes de familias de estrato social muy bajo, mientras que entre quienes habitan en urbanizaciones informales la tasa llega al 73,3 por ciento: en este caso hubo un incremento respecto de 2010, que podría explicarse por un crecimiento de la población en villas.

La cantidad de personas que habitan una misma vivienda afecta también la capacidad de desarrollo personal, según muestra el informe sobre infancia, que será presentado mañana a las 18.30, en una conferencia que se desarrollará en el edifico San Alberto Magno de la UCA, con el lema “La infancia argentina, sujeto de derecho. Progresos, desigualdades y desafíos pendientes”.

Dos de cada diez niños conviven, en los centros urbanos, entre tres o más personas por cada habitación. El mayor índice se da en el Gran Tucumán, con el 27,7%, mientras que en la ciudad de Buenos Aires es del 9% y en el conurbano, del 21,4 por ciento.

Cuestión ambiental

Tuñón destaca que otro aspecto que debería garantizarse es el de un medio ambiente adecuado. Sin embargo, un 47,8% de los menores de los centros urbanos vive en cercanías de fábricas que contaminan, de basurales o lugares de quema de basura.

Estas situaciones, según la investigadora, son de especial riesgo para la primera infancia, que es el momento de la vida en que hay mayor vulnerabilidad a enfermedades infectocontagiosas y que afectan los procesos de inclusión educativa y de socialización. Según el relevamiento -que contempla a las poblaciones de más de 60.000 habitantes-, es justamente entre los más pequeños -niños de 0 a 4 años- donde se da el índice más elevado de déficit en condiciones de medio ambiente, con el 50,3% expuesto a algún factor de riesgo.

http://www.lanacion.com.ar/1498740-uno-de-cada-cuatro-chicos-en-el-conurbano-tiene-carencias-basicas