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Anuario 2014 del OM: Jóvenes en la Argentina. Oportunidades y Barreras para su desarrollo.

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Anuario 2014 del Observatorio de la Maternidad: Jóvenes en la Argentina. Oportunidades y Barreras para su desarrollo.

 

Informes Anuales de la Deuda Social de la Infancia (UCA)

Informes Anuales de la Deuda Social de la Infancia

Serie del Bicentenario (2010 – 2016) Año IV“Evolución del desarrollo humano y social de la Infancia desde un enfoque de derechos” (pdf)

Presentación 2014

Vídeo: “San Antonio de los Cobres” – Salta

Vídeo institucional de la presentación del informe (10/09/14)

Barometro Infancia 2013 Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año III“Hacia el pleno ejercicio de los derechos en la niñez y adolescencia” (pdf)

Nota de Investigación I: Índice de cumplimiento de derechos en la infancia por Ianina Tuñon (pdf)

Presentación 2013

Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año II“La infancia argentina sujeto de derecho. Progresos, desigualdades y desafíos pendientes en el efectivo cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes”(pdf)

Descargar Capítulos

Presentación 14.08.12

Argentina 2010: Situación de la Infancia a Inicios del Bicentenario Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año IArgentina 2010: Situación de la Infancia a Inicios del Bicentenario (pdf)
Estado de Situación. Informe Especial.Infancias en observación: progresos, ausencias y desigualdades(pdf)
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2010 Número 4 – Año 2010Argentina 2009: La Deuda Social con la Niñez y la Adolescencia: Magnitud, evolución y perfiles.(pdf)
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2009 Número 3 – Año 2009Argentina 2004-2008: Condiciones de vida de la Niñez y Adolescencia (pdf)
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2008 Número 2 – Año 2008Argentina 2007: Condiciones de vida de la Niñez y Adolescencia.Una mirada desde la perspectiva de los derechos. (pdf)

 

Barómetro de la Deuda Social  de la Infancia - 2008 Número 1 – Año 2006Argentina 2006: Condiciones de vida de la niñez (pdf)

 

 

La mortalidad infantil se redujo en el país el 75% en las últimas décadas

por Nora Bär | LA NACION

La combinación de avances tecnológicos, políticas sanitarias, educación y acceso a la salud arrojó resultados que los médicos califican de “espectaculares” en la reducción de la mortalidad materno infantil durante las últimas décadas.

Esto es lo que indican dos análisis sistemáticos realizados por el Instituto para la Medición y la Evaluación de la Salud (IHME, según sus siglas en inglés), de la Universidad de Washington. Los investigadores procesaron información de 188 países y llegaron a la conclusión de que, globalmente, las muertes infantiles se redujeron un 48 por ciento entre 1990 y 2013. Y las muertes maternas descendieron el 25 por ciento, aproximadamente.

Los dos trabajos integran el estudio Global Burden of Disease 2013 y fueron publicados ayer por la prestigiosa revista médica The Lancet .

En la Argentina, si las cifras sobre mortalidad infantil son también muy positivas, especialistas y ONG locales disienten en el descenso estimado por el estudio internacional para la mortalidad materna. Según los epidemiólogos, en este último aspecto existe subregistro y la realidad dista de ser tan alentadora.

“Si uno se detiene en la evolución desde 1970, comprueba que las muertes infantiles (en menores de cinco años) descendieron de 38,4 por cada 1000 nacidos vivos, a 9,6 -detalla, desde Canadá, el doctor Luciano Sposato, investigador argentino que participó en el trabajo-. La secuencia es 27,2 por cada 1000 en 1980; 20,1 en 1990; 13,4 en 2003 y 9,6 en 2013. Una reducción del 75 por ciento es enorme en términos relativos.”

pVARIOS FACTORES

VARIOS FACTORES

Para los especialistas, la reducción de muertes infantiles responde a un proceso multifactorial y complejo en el que intervienen desde lo económico hasta lo educativo.

“El aumento del PBI explica un 15 por ciento del descenso -explica Sposato-. Por cada 10 por ciento de crecimiento del PBI se produce un 1,4 por ciento de disminución en la mortalidad de niños. En cambio, la educación materna tiene una importancia fundamental: explica casi la mitad de la reducción, 42,3 por ciento. Es más, por cada año de educación materna baja un 8,6 por ciento la mortalidad infantil. Estos datos permiten apreciar la enorme importancia que tiene la educación. Invertir un peso en educación tiene mayor impacto para la salud que invertir un peso en la salud misma. Por otro lado, hoy el beneficio que se obtiene por cada peso que se invierte en salud es mucho mayor que en 1990.”

Otros factores considerados decisivos en estos logros son la difusión de avances médicos, la telemedicina y hasta mejoras en el transporte.

Pero si bien los análisis del IHME arrojan también alrededor de un 20 por ciento de descenso en la mortalidad materna entre 1990 y 2013, especialistas locales no coinciden con estas conclusiones.

“La mortalidad materna era inadmisiblemente alta en el país hasta hace dos años -dice el doctor Miguel Larguía, presidente de la fundación neonatológica que lleva su nombre-. Las principales causas son la hipertensión, las hemorragias y las infecciones (muchas de ellas por abortos inseguros). En los últimos dos años bajaron, fundamentalmente por un programa de capacitación en emergencias obstétricas. Desgraciadamente, este descenso difiere según las provincias. Con respecto a la mortalidad infantil, está en baja, pero por encima de la de Chile, por ejemplo, y no llegamos a las metas del milenio, que fijaba un objetivo de menos de 10 muertes por cada 1000 nacimientos.”

CONTROVERSIA

Por su parte, el doctor Carlos Grandi, a cargo del sector de Epidemiología Perinatal y Bioestadística de la Maternidad Sardá, destaca que “la controversia surge de que la estimación oficial del Ministerio de Salud informa de un descenso del 23 por ciento entre 1990 y 2013, mientras que para las ONG que trabajan en este tema (por ejemplo, el Observatorio de la Maternidad) la estimación es muy superior debido al subregistro de datos oficiales. Para 2010, la cifra oficial era de 44 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos, mientras que para expertos internacionales era de 77 por 100.000”.

Según otro informe que acaban de publicar la OMS, Unicef, Unfpa y el Banco Mundial, “la Argentina es el único país del Cono Sur que no presenta una tendencia descendente de la mortalidad materna”.

LOS HALLAZGOS MÁS RELEVANTES DEL INFORME

En nueve países

Dos tercios de la declinación global en las muertes infantiles ocurridas desde 2000 se registraron en la India, China, Etiopía, Bangladesh, Indonesia, Paquistán, Brasil, Afganistán y Nigeria

En aumento

Estados Unidos fue uno de los ocho países que experimentaron un aumento de muertes maternas desde 2003. Otros han sido Afganistán y El Salvador

Un papel destacado

Los países del Este asiático hicieron el mayor progreso; redujeron la mortalidad materna en un 9% anual desde 1990.

Tasas de indigencia y pobreza 2010-2012 – Informe final – Totales urbanos – Observatorio Social UCA

Se presentan en este informe diferentes series de tasas de indigencia y de pobreza por ingresos para total de hogares y de población urbana del país, correspondientes a los 4° trimestres de 2010, 2011 y 2012. Estas tasas fueron estimadas a partir de los datos de hogares y de ingresos relevados por la Encuesta de la Deuda Social Argentina – Serie Bicentenario (EDSA 2010-2016) (ver ficha técnica EDSABicentenario).

Debido a la corrosión que ofrecen los datos oficiales en materia de evolución de los precios y siguiendo un cambio de metodología con relación a informes de años anteriores elaborados por el Observatorio de la Deuda Social Argentina, se realizaron tres tipos de ejercicios de estimación utilizando distintas fórmulas para valorizar la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT). Una vez establecidos los valores de ambas canastas por equivalente adulto, para cada uno de los años de la serie analizada, el cálculo de las respectivas tasas de indigencia y de pobreza se hizo siguiendo el método estándar de comparar los valores que asumen dichas canastas en cada hogar –según composición, edad y sexo de los miembros con el total de ingresos familiares percibidos durante el mes de referencia por cada hogar.

INDIGENCIA_Y_POBREZA_2010-2012_INFORME_FINAL_04__2013

Inclusión educativa y estructura de oportunidades para la recreación

Boletin_inclusion_educativa_ODSA

Niñez y adolescencia en la Argentina urbana

Boletín Nº 1 – Año 2013

Barómetro de la Deuda Social de la Infancia

Observatorio de la Deuda Social Argentina – UCA

 

La deuda social / Las cifras cuadruplican a las del INDEC Uno de cada cuatro chicos en el conurbano tiene carencias básicas

Según un estudio de la UCA, durante el último año no se registró ninguna mejora

Viven hacinados, en una casa de techos y paredes precarias o en una construcción sin condiciones higiénicas. O no asisten a la escuela. Un 25,3% de los chicos que habitan en el conurbano bonaerense tienen marcada su infancia o adolescencia por la carencia de algo básico, que condiciona su desarrollo como personas.

En el promedio de los grandes centros urbanos del país, el índice no es tan diferente: el 22,2% de los menores de hasta 17 años tienen necesidades básicas insatisfechas (NBI), un indicador que mide la pobreza estructural, es decir, la que se refiere a condiciones de vida como las mencionadas y que va más allá de los ingresos mensuales del hogar.

Los datos surgen de la última Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), realizada en 5712 hogares por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). El capítulo sobre infancia de ese relevamiento muestra que entre 2007 y 2010 hubo una caída de 5,2 puntos porcentuales en el índice de NBI, mientras que en 2011 no se registró mejora alguna.

Entre los centros urbanos medidos, la ciudad de San Miguel de Tucumán y sus alrededores fue la que registró el índice más elevado de chicos con carencias básicas, con el 28,4 por ciento. El más bajo fue el de la ciudad de Buenos Aires, donde sufren necesidades el 12,7% de los menores.

Bajo el indicador de NBI entran quienes sufren una o más de las siguientes problemáticas: viven en casas con tres o más personas por cuarto habitable; la vivienda es precaria o sin servicios sanitarios básicos; en la familia hay menores de 6 a 12 años que no asisten a la escuela, o bien hay cuatro o más personas por ocupado con ingresos, siendo que el jefe de hogar alcanzó sólo el ciclo primario en su educación.

El índice muestra fuertes diferencias según el tipo de zona. En las urbanizaciones informales, como villas y asentamientos, el 76,5% tiene necesidades básicas insatisfechas. En los trazados urbanos formales de nivel bajo, la tasa es del 22,4 por ciento.

El informe de la UCA revela también que un 33,1% de los chicos vive en la pobreza por insuficiencia de ingresos en el hogar. El índice es bastante más elevado que el informado -sobre la base de la misma encuesta- para el promedio de la población, que resultó del 21,4 por ciento. En este caso, el indicador sí presentó una caída significativa en los últimos años: en 2007 era del 42,6%, una evolución en la que parece haber influido la creación de la asignación universal por hijo.

Los índices de pobreza por ingresos están muy lejos de los difundidos por el Indec: para el Gobierno sólo el 6,5% de la población total es pobre. La diferencia se da, básicamente, por la subestimación oficial de los precios de las canastas de productos usadas para definir quiénes, según los ingresos del hogar, son pobres.

Condicionantes para crecer

Además del indicador de NBI, y más allá de los ingresos y su suficiencia o no para la alimentación básica, otros aspectos del entorno familiar o social marcan y condicionan muchas veces a las personas en sus primeros años de vida.

Uno de esos factores es vivir con déficit en las condiciones de saneamiento, por falta de agua corriente y de cloacas. Según comenta Ianina Tuñón, investigadora y autora del informe sobre infancia del Barómetro Social, en ese déficit hubo “algún progreso” en los últimos años, ya que era del 50,7% en 2007 y cayó al 46,2% en 2011. Sin embargo, agrega, el problema afecta al 62,1% de los niños integrantes de familias de estrato social muy bajo, mientras que entre quienes habitan en urbanizaciones informales la tasa llega al 73,3 por ciento: en este caso hubo un incremento respecto de 2010, que podría explicarse por un crecimiento de la población en villas.

La cantidad de personas que habitan una misma vivienda afecta también la capacidad de desarrollo personal, según muestra el informe sobre infancia, que será presentado mañana a las 18.30, en una conferencia que se desarrollará en el edifico San Alberto Magno de la UCA, con el lema “La infancia argentina, sujeto de derecho. Progresos, desigualdades y desafíos pendientes”.

Dos de cada diez niños conviven, en los centros urbanos, entre tres o más personas por cada habitación. El mayor índice se da en el Gran Tucumán, con el 27,7%, mientras que en la ciudad de Buenos Aires es del 9% y en el conurbano, del 21,4 por ciento.

Cuestión ambiental

Tuñón destaca que otro aspecto que debería garantizarse es el de un medio ambiente adecuado. Sin embargo, un 47,8% de los menores de los centros urbanos vive en cercanías de fábricas que contaminan, de basurales o lugares de quema de basura.

Estas situaciones, según la investigadora, son de especial riesgo para la primera infancia, que es el momento de la vida en que hay mayor vulnerabilidad a enfermedades infectocontagiosas y que afectan los procesos de inclusión educativa y de socialización. Según el relevamiento -que contempla a las poblaciones de más de 60.000 habitantes-, es justamente entre los más pequeños -niños de 0 a 4 años- donde se da el índice más elevado de déficit en condiciones de medio ambiente, con el 50,3% expuesto a algún factor de riesgo.

http://www.lanacion.com.ar/1498740-uno-de-cada-cuatro-chicos-en-el-conurbano-tiene-carencias-basicas