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Una solución fácil y económica para filtrar el arsénico del agua

Una solución fácil y económica para filtrar el arsénico del agua

San José del Boquerón es una localidad ubicada al noroeste de Santiago del Estero. La mayoría de sus habitantes son campesinos y su actividad económica se basa en la explotación del carbón y los postes de quebracho. En la región viven alrededor de siete mil personas que se agrupan en varias poblaciones con notables dificultades de infraestructura y pocos recursos para afrontar estas carencias. No tienen energía eléctrica, y sus napas de agua están contaminadas con arsénico.

Desde nuestra Facultad de Ingeniería, se abordó esta problemática para brindar una solución fácil y económica que consiste en un filtro de agua casero. A la vez, se trabaja para concientizar a la población sobre las enfermedades que ocasiona consumir agua contaminada.

El responsable del proyecto, Guillermo Blasón, sj (GB) y dos alumnos de Ingeniería Industrial,Guillermo Kozameh (GK) de 24 años y Pablo Guanca (PG) de 26, nos contaron acerca de esta experiencia. El proyecto ha sido seleccionado para ser expuesto en el VIII° Congreso de Ingeniería Industrial (COINI) que se realizará del 12 al 15 Noviembre en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

–¿Concretamente qué es y que es lo que produce el arsénico en las personas?

P– Es un metal que se encuentra en algunas zonas y que contamina las napas de agua. Entre otras cosas, puede producir cáncer.

GB– Otra enfermedad que produce se llama Hacre o hidroarsenicismo crónico regional endémico que se manifiesta con problemas en la piel.

GK– La contaminación con arsénico es silenciosa porque se va acumulando en el cuerpo. Yo soy de Santiago y mi papá fue médico regional. Siempre me contaba que cuando le das la mano a una persona te das cuenta de que puede llegar a tener hacre porque las plantas de los pies y las manos se vuelven muy ásperas y callosas y esto mismo se puede manifestar en un órgano interno. También produce manchas en los dientes. Se da mucho en Santiago y Chaco.

–¿Cuál es la problemática concreta del agua?

GB– En la zona de santiago las dos primeras napas que están a 80 y a 200 mts. están contaminadas con arsénico. Hay poblaciones que se ubican en la costa del río Salado y esas consumen el agua del río que, aún sin un tratamiento adecuado, es la mejor y más sana. Otros usan aljibes en los que juntan el agua de las lluvias y que son compartidos por varias familias. Los pozos en general son muy costosos y por lo tanto, inaccesibles.

GK– Nosotros veníamos utilizando el índice de límite de arsénico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que indica 0.01 miligramo por litro, pero desde el Laboratorio Central de Ciencias Químicas nos hicieron conocer el Código Alimentario Argentino donde dice que lo permitido es 0.05.

P– Sí, de todas formas, el nivel de arsénico del agua de esa zona es cinco veces más de lo permitido por la OMS.

–¿Cómo llegaron a trabajar allí?

GB–  En 2011 nos acercamos por nuestra vinculación con tres jesuitas que viven en una parroquia que está en la zona de Boquerón. Visitamos el lugar con la idea de  iniciar algunos proyectos de Responsabilidad Social Universitaria. Comenzamos con la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA) haciendo unos lotes demostrativos de pasturas para la gente que cría animales, después con gente de Tecnología de los Alimentos que ayudaban a un grupo de apicultores a hacer productos de miel (caramelos, chupetines) y otros colaboraban en un a huerta comunitaria. Así fue como nos comentaron sobre esta necesidad de la gente que está alejada del río y consume agua contaminada y Fernando Pedri, el actual Decano de la FCA, comenzó con un grupo en 2012 el proyecto del filtro. Recién en 2014 pudimos llevar un modelo para utilizarlo.

–¿Qué se necesita para hacer un filtro?

P– Se necesita muy poco: dos botellas de plástico de 2 litros y cuarto; una tela de 45 x 15 cm; un alfiler o alambre; cuatro paquetes de virulana de acero (gris) y 50 gramos de algodón cortados en dos partes. La virulana reacciona ante el arsénico que queda depositado allí. El algodón y la tela se utilizan como filtro de otras partículas y del metal que pierde la virulana. Hoy aproximadamente serían entre 27 y 30 pesos por filtro y esto rinde 45 litros.

GB– El proceso se denomina adsorción y de esta forma las partículas se pegan a la superficie y el óxido de hierro queda atrapado en el algodón y la tela.

GK–Las capas de algodón se deben cambiar y la virulana se lava cada 15 litros. Después de tres ciclos se reemplaza todo. El primer prototipo era muy básico pero se fue perfeccionando y ahora estamos trabajando para ver si se puede aumentar la utilidad de los materiales y que pueda rendir más. Pablo y yo estamos haciendo nuestra tesis sobre este tema.

–¿Qué cantidad de familias utilizan este método para filtrar el agua?

GB– No tantas como nosotros quisiéramos aunque la gente es bastante conciente del problema del arsénico. Cuando comenzamos con esto, explicamos el procedimiento en una de las localidades que tiene más de 600 habitantes. Cuando volvimos pensamos que muchas familias lo estarían poniendo en práctica pero no fue así. Hay costumbres que ya están muy arraigadas y es difícil cambiarlas por eso digo que la concientización es parte de la riqueza del proyecto, para que las personas entiendan la magnitud del problema. En este sentido, creo que se han abierto como dos frentes en el proyecto: por una parte lo técnico y por otra lo cultural que es mucho más arduo.

–En relación a las enfermedades ¿Llevan algún registro?

GB– Hasta ahora no, y en eso estamos intentando hacer algo ya que muchas veces hemos medido el arsénico en el agua, pero no cuán contaminada está la gente. En el caso de una familia cuyo padre falleció, ellos se hicieron los estudios que se miden los gramos de arsénico en el pelo. De acuerdo a eso, se establece que tan contaminada está una persona y los valores que dieron esos estudios son altos.

Queremos invitar a las distintas facultades a que se sumen a este proyecto. Una línea podría ser trabajar con Medicina para hacer estas mediciones y también queremos analizar con la FCA qué pasa con las verduras que se riegan con este agua y también con la ingesta de carne de animales que la consumen.

El Laboratorio Central de Ciencias Químicas colabora con nosotros desde hace tiempo con los análisis del agua.

–Como alumnos ¿Cómo se acercaron al proyecto y cómo valoran la experiencia?

P– Para mí lo más interesante fue poder solucionar un problema concreto de gente que lo necesita. Además, el proyecto ha sido seleccionado para ser expuesto en un  Congreso Nacional de Ingeniería Industrial que se realizará en breve en la UTN.

GK– En mi caso me acerqué porque soy santiagueño. No tenía idea que a 200 Km. de la capital podía encontrarme con esta realidad. Es muy fuerte porque ves que hay gente que no tiene nada y esa la gente que más da. Hay muchos niños y por eso queremos que este proyecto siga y que se descubran cosas nuevas.

http://www2.ucc.edu.ar/noticiasucc/una-solucion-facil-y-economica-para-filtrar-el-arsenico-del-agua/

Ceremonia de Entrega de la IX edición del Premio a la Gestión Solidaria del Campo – Revista Chacra – Banco Galicia

Jueves 30 de julio, en la Ceremonia de Entrega de la IX edición del Premio a la Gestión Solidaria del Campo – Revista Chacra – Banco Galicia, el Programa de Aguas de NutriRed.org-ITBA quedó seleccionado dentro de los finalistas en la Categoría de Medioambiente.

Se presentaron 79 proyectos en total y se entregaron 10 premios. En la categoría de medioambiente fueron preseleccionados 5 proyectos, dentro de los cuales estuvo el de NutriRed.org-ITBA con el que recibimos mención.

Agradecemos a Liliana Bertini, Eduardo Pelayo, Martín Etcheverrigaray y Rosario Bergadá por su participación en la Rural.

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Artículos de la OMS sobre arsénico

Arsénico

Nota descriptiva N°372
Diciembre de 2012


Datos y cifras

  • El arsénico está presente de forma natural en niveles altos en las aguas subterráneas de varios países.
  • El arsénico es muy tóxico en su forma inorgánica.
  • Su mayor amenaza para la salud pública reside en la utilización de agua contaminada para beber, preparar alimentos y regar cultivos alimentarios.
  • La exposición prolongada al arsénico a través del consumo de agua y alimentos contaminados puede causar cáncer y lesiones cutáneas. También se ha asociado a problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes.
  • La intervención más importante en las comunidades afectadas consiste en prevenir que se prolongue la exposición al arsénico implantando un sistema seguro de abastecimiento de agua potable.

Fuentes de exposición

El arsénico es un elemento natural de la corteza terrestre; ampliamente distribuido en todo el medio ambiente, está presente en el aire, el agua y la tierra. En su forma inorgánica es muy tóxico.

La exposición a altos niveles de arsénico inorgánico puede deberse a diversas causas, como el consumo de agua contaminada o su uso para la preparación de comidas, para el riego de cultivos alimentarios y para procesos industriales, así como al consumo de tabaco y de alimentos contaminados.

La exposición prolongada al arsénico inorgánico, principalmente a través del consumo de agua contaminada o comida preparada con esta y cultivos alimentarios regados con agua rica en arsénico puede causar intoxicación crónica. Los efectos más característicos son la aparición de lesiones cutáneas y cáncer de piel.

Consumo de agua y alimentos

El arsénico representa una amenaza importante para la salud pública cuando se encuentra en aguas subterráneas contaminadas. El arsénico inorgánico está naturalmente presente en altos niveles en las aguas subterráneas de diversos países, entre ellos la Argentina, Bangladesh, Chile, China, la India, México y los Estados Unidos de América. Las principales fuentes de exposición son: el agua destinada a consumo humano, los cultivos regados con agua contaminada y los alimentos preparados con agua contaminada.

Los pescados, mariscos, carnes, aves de corral, productos lácteos y cereales también pueden ser fuentes alimentarias de arsénico, aunque la exposición a través de estos alimentos suele ser muy inferior a la exposición a través de aguas subterráneas contaminadas. En el marisco, el arsénico está presente principalmente en su forma orgánica menos tóxica.

Procesos industriales

El arsénico se utiliza industrialmente como agente de aleación, y también para el procesamiento de vidrio, pigmentos, textiles, papel, adhesivos metálicos, protectores de la madera y municiones. El arsénico se emplea asimismo en los procesos de curtido de pieles y, en grado más limitado, en la fabricación de plaguicidas, aditivos para piensos y productos farmacéuticos.

Tabaco

Las personas que fuman tabaco también pueden estar expuestas al arsénico inorgánico que contiene el tabaco natural, ya que las plantas de tabaco absorben esencialmente el arsénico presente de forma natural en el suelo. Por otro lado, el riesgo de exposición al arsénico era mucho mayor hace unos años, cuando había costumbre de tratarlas con insecticidas a base de arseniato de plomo.

Efectos en la salud

El arsénico existe tanto en forma orgánica como inorgánica. Los compuestos de arsénico inorgánico (como los que se encuentran en el agua) son extremadamente tóxicos, en tanto que los compuestos de arsénico orgánico (como los que se encuentran en pescados y mariscos) son menos perjudiciales para la salud.

Efectos agudos

Los síntomas inmediatos de intoxicación aguda por arsénico incluyen vómitos, dolor abdominal y diarrea. Seguidamente, aparecen otros efectos, como entumecimiento u hormigueo en las manos y los pies o calambres musculares y, en casos extremos, la muerte.

Efectos a largo plazo

Los primeros síntomas de la exposición prolongada a altos niveles de arsénico inorgánico (por ejemplo, a través del consumo de agua y alimentos contaminados) se observan generalmente en la piel e incluyen cambios de pigmentación, lesiones cutáneas y durezas y callosidades en las palmas de las manos y las plantas de los pies (hiperqueratosis). Estos efectos se producen tras una exposición mínima de aproximadamente cinco años y pueden ser precursores de cáncer de piel.

Además de cáncer de piel, la exposición prolongada al arsénico también puede causar cáncer de vejiga y de pulmón. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) ha clasificado el arsénico y los compuestos de arsénico como cancerígenos para los seres humanos; el arsénico presente en el agua de bebida también ha sido incluido en esa categoría por el CIIC.

Entre los demás efectos perjudiciales para la salud que se pueden asociar a la ingesta prolongada de arsénico destacan los que siguen: problemas relacionados con el desarrollo, neurotoxicidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. En China (Provincia de Taiwán), la exposición al arsénico se ha vinculado a la «enfermedad del pie negro», una afección grave de los vasos sanguíneos que causa gangrena. Sin embargo, esta enfermedad no se ha observado en otras partes del mundo; es posible que la malnutrición contribuya a su desarrollo.

Magnitud del problema

La contaminación por arsénico de las aguas subterráneas es un problema muy extendido; varias regiones presentan niveles importantes de consumo de agua contaminada.

En Bangladesh el arsénico ha cobrado gran protagonismo desde que se descubrió, en los años noventa, que este elemento está ampliamente presente en el agua de los pozos. Desde entonces, se han logrado notables progresos, y el número de personas expuestas al arsénico en niveles superiores a los permitidos por las normas nacionales de calidad del agua potable ha disminuido en alrededor de un 40%. Pese a estos esfuerzos, se estima que el número de personas con riesgo de exposición a concentraciones de arsénico superiores a la norma nacional de 50 μg/litro y al valor guía de la OMS de 10 ug/litro ronda en Bangladesh los 20 millones y los 45 millones de personas, respectivamente.

Los síntomas y signos asociados a elevados niveles de exposición prolongada al arsénico inorgánico difieren entre las personas, los grupos de población y las zonas geográficas. No existe pues una definición universal de las enfermedades causadas por el arsénico, lo que complica la evaluación de su carga para la salud.

De modo análogo, no existe tampoco un método para distinguir los casos de cáncer causados por arsénico de los inducidos por otros factores, por lo que se carece de una estimación fiable de la magnitud del problema a nivel mundial.

En 2010, el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios reevaluó los efectos del arsénico en la salud humana, a la luz de los nuevos datos disponibles. Una de sus conclusiones fue que en el caso de algunas regiones del mundo donde las concentraciones de arsénico inorgánico en el agua de bebida superan los 50-100 μg/litro hay cierta evidencia de efectos adversos. En otras regiones, donde las concentraciones de arsénico en el agua son elevadas aunque no tanto (10-50 μg/litro) el Comité concluyó que, si bien existe el riesgo de efectos adversos, estos presentarían niveles de incidencia bajos, que serían difíciles de detectar dentro de un estudio epidemiológico.

Prevención y control

La intervención más importante en las comunidades afectadas consiste en prevenir que se prolongue la exposición al arsénico implantando un sistema seguro de abastecimiento de agua potable destinada al consumo como agua de bebida, a la preparación de alimentos y al riego de los cultivos alimentarios. Existen diversas opciones para reducir los niveles de arsénico en el agua potable.

  • Sustituir las fuentes de abastecimiento con elevados niveles de arsénico, por ejemplo aguas subterráneas, por fuentes de abastecimiento con bajos niveles de arsénico y microbiológicamente seguras, por ejemplo agua de lluvia o aguas superficiales debidamente tratadas. Una opción es reservar el agua con bajos niveles de arsénico para beber, cocinar y regar y utilizar el agua con mayor concentración para otros fines, por ejemplo para bañarse o lavar la ropa.
  • Discriminar entre las fuentes de abastecimiento con altos niveles de arsénico y las fuentes con bajos niveles de arsénico. Por ejemplo, analizar los niveles de arsénico en el agua y pintar los pozos canalizados o las bombas de mano de diferentes colores. Esto puede ser una solución eficaz y económica para reducir rápidamente los niveles de exposición, siempre que vaya acompañada de la oportuna campaña educativa.
  • Mezclar agua con bajos niveles de arsénico con agua de concentración más elevada a fin de conseguir más cantidad de agua con un nivel de concentración aceptable.
  • Instalar sistemas de eliminación del arsénico – ya sea de manera centralizada o a nivel doméstico – y asegurar que el arsénico eliminado se someta a un tratamiento de residuos adecuado. Entre las tecnologías que permiten eliminar el arsénico destacan la oxidación, la coagulación-precipitación, la absorción, el intercambio de iones y diversas técnicas de membranas. Existe un número cada vez mayor de opciones eficaces y económicas para eliminar el arsénico en las fuentes de abastecimiento de agua a pequeña escala o de tipo doméstico.

Se precisan asimismo intervenciones a largo plazo para reducir la exposición ocupacional asociada a diversos procesos industriales.

La educación y la participación de la comunidad son factores fundamentales para asegurar que las intervenciones den buen resultado. Es necesario que los miembros de cada comunidad comprendan los riesgos asociados a la exposición a altos niveles de arsénico y las fuentes conexas, como la ingesta de arsénico a través de cultivos alimentarios (por ejemplo, el arroz) regados con agua contaminada o a través de alimentos cocinados con agua contaminada.

También es primordial someter a las poblaciones de alto riesgo a un seguimiento continuo para detectar los signos tempranos de la intoxicación por arsénico, que suelen presentarse en forma de problemas dermatológicos.

Respuesta de la OMS

El arsénico es una de las 10 sustancias químicas que la OMS considera más preocupantes para la salud pública. Los esfuerzos de la Organización por reducir la exposición al arsénico incluyen el establecimiento de valores guía, el examen de los datos científicos disponibles y la formulación de recomendaciones para la gestión de los riesgos. La OMS ha definido un valor guía para el arsénico en sus Guías para la calidad del agua potable cuya finalidad es servir en el mundo entero de base para las tareas de reglamentación y normalización en esta esfera. En estos momentos, el límite recomendado para la concentración de arsénico en el agua potable es de 10 μg/l, aunque este valor de referencia se considera provisional dadas las dificultades de medición y las dificultades prácticas relacionadas con la eliminación del arsénico del agua de bebida. Cuando hay problemas para respetar el valor guía, los Estados Miembros pueden establecer límites más elevados teniendo en cuenta las circunstancias locales, los recursos disponibles y los riesgos asociados a fuentes con bajos niveles de arsénico contaminadas microbiológicamente.


1 Flanagan, SV, Johnston RB and Zheng Y (2012). Arsenic in tube well water in Bangladesh: health and economic impacts and implications for arsenic mitigation.Bull World Health Organ 90:839-846.

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs372/es/

Water Sanitation Health

United Nations Synthesis Report on Arsenic in Drinking Water

Developed on behalf of the United Nations Administrative Committee on Cooperation Sub-Committee on Water Resources, with active participation of UNICEF, UNIDO, IAEA and the World Bank.

An expert synthesis report on arsenic in drinking-water has been prepared as UN system-wide initiative and has been released in draft form for comment.

Arsenic is a natural part of the earth’s crust in some parts of the globe and may be found in water, which has flowed through arsenic-rich rocks. Drinking arsenic-rich water over a long period is unsafe and in some countries around the world the health effects are well known. However, delayed effects from arsenic poisoning, the lack of common definitions and poor reporting and local awareness in affected areas are major problems in determining the extent of the arsenic-in-drinking-water problem and developing adequate solutions.

In response to the crisis caused by arsenic in drinking water in Bangladesh and West Bengal, WHO has lead a UN system-wide* initiative to produce a synthesis report on arsenic in drinking water. The synthesis report has been developed on best available evidence and scientific resources through series of meetings and with participation of leading experts.

This synthesis report is expected to be a valuable contribution to the current “state-of-the-art” concerning water quality monitoring (laboratory and field testing techniques), health effects, diagnosis and the treatment of patients as well as appropriate water treatment technologies. It is expected that planners, government officials and other stakeholders at the national and regional levels to promote necessary action will also use the report as a primer on arsenic. At the same time, the report will identify current knowledge gaps and research needs. The report consists of eight chapters listed below. This report, in draft form, is being made available for review and comment until the end of 2001. Comments regarding this draft are welcome and should be addressed to the secretariat at the address given below. In this regard, the document may not be quoted, reproduced or translated, in part or in whole, without the prior written permission of the secretariat. The views expressed in documents by named authors are solely the responsibility of those authors. Finalization and publication of the report will be undertaken immediately following final review.

The preparation of this synthesis report (draft) was made possible by the financial support afforded by World Health Organization supported by the extrabudgetary contribution of the Government of Japan, United Nations Children’s Fund, which are gratefully acknowledged. Appreciation is also extended to the lead agencies, writers, and key contributors, whose names appear on the top page of each chapter, acknowledgement, etc.

This report is available in pdf format as per links below.

Arsénico: toxicidad y presencia en las aguas de bebida

Liliana Bertini Seminario CICODI-ITBA Presentación “Arsénico : toxicidad y presencia en las aguas de bebida” por Mg. Lic. Liliana María Bertini en el V Seminario por el Día Mundial del Agua, CICOCI-ITBA (01-04-2015)

La presentación cuenta con mapas del mundo, Argentina y Buenos Aires. Prevención y control. Proyecto de NutriRed.org-ITBA, etc.

Links con estudios sobre arsénico en aguas

Links con estudios sobre arsénico en aguas

Bocanegra2_Alvarez_pdAs_Estudio_Bocanegra Arsénico en aguas subterráneas: Su impacto en la salud. Olga C. Bocanegra, Emilia M. Bocanegra y Amilcar A. Alvarez. Groundwater and Human Development: Bocanegra – E,  Martínez, D , Mazone, H.

arsenicun6 Tecnologías de agua segura. Richard Johnston, Han Heijnen y Peter Wurzel (en inglés)

Modelo de intervención para el abatimiento de arsénico en aguas de consumo – INTI

Dispositivo rural para la remoción de arsénico. No necesita suministro eléctrico.

Este afiche fue presentado por el INTI en el IV Congreso Internacional del Agua 2015 en San Luis.

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V Seminario por el Día Mundial del Agua – 1 de abril de 2015

El 1 de abril estaremos presentes en el V Seminario por el Día Mundial del Agua en ITBA con el trabajo de http://www.nutrired.org/agua/58f5ce93fca9a6680297e747

Las guerras del agua / Un fenómeno que preocupa en toda la provincia de Buenos Aires

Enfrentar al veneno: los bonaerenses que pelean contra el arsénico y la desidia

Aunque obtuvieron un fallo histórico de la Corte, los habitantes de 9 de Julio aún no lograron una solución definitiva a un problema que afecta a miles de personas

Por Rosario Marina  | Para LA NACION

31 de diciembre de 2014

 Los vecinos de 9 de Julio buscan agua sin arsénico en una planta de ósmosis inversa.

NUEVE DE JULIO.- En esta localidad bonaerense muy pocos se reconocen protagonistas de un fallo judicial histórico. No saben que, a partir de su caso, del problema que tienen hace tantos años con el agua y su alto nivel de arsénico, los jueces de la Corte Suprema dijeron que “el acceso al agua potable es un derecho humano básico para la vida e indispensable para ejercer cualquier otro derecho”.

Analía Canusso (56) sí lo sabe porque es parte de la organización 9 de Julio-Todos por el Agua y porque tiene hacre: hidroarsenicismo crónico. El médico que la atendió y derivó a La Plata en 2006 fue el intendente radical Walter Battistella, que aún gobierna la ciudad. Un hombre que, en 2007, hizo su campaña basada en el agua, en una planta potabilizadora que recién este año está en construcción. Analía estuvo 6 meses postrada en su casa, hasta que por una mancha se descubrió el desastre: tenía varios tumores en la piel del rostro y un 67% de arsénico en orina.

“En 2007 le digo a la dermatóloga lo que pasaba con el agua acá y me manda a toxicología al Sor Ludovica. Cuando me vio la planta de los pies y las palmas de las manos, el toxicólogo me dijo que seguramente era el arsénico. Me dieron quelantes, un medicamento fuertísimo para eliminar el metal pesado. Pero el daño ya estaba hecho.” Hace 7 meses que Analía está jubilada por incapacidad.

El mapa de arsénico de la provincia de Buenos Aires asusta. El caso de 9 de Julio no es un hecho aislado: Pehuajó, Carlos Casares, Bragado, Alberti, Chivilcoy, Junín y Chacabuco son otras localidades en las que el problema es conocido porque los vecinos también se movilizaron. Pero son muchas más las que tienen el arsénico en niveles mayores a los permitidos por el Código Alimentario Argentino (0,01 mg/l) y todavía no saben que están consumiendo un líquido que les puede causar, entre otras cosas, cáncer de piel.

“Tanto el gobierno provincial como ABSA [la empresa estatal Aguas Bonaerenses] lo saben, en estos cuatro años que nos hemos estado reuniendo nunca lo negaron y ellos mismos nos han dicho que no pueden solucionar el problema porque el 80% de la provincia está igual”, explica Julia Crespo, presidenta de la organización que logró un fallo histórico.

“9 de Julio-Todos por el Agua” empezó por Facebook. Como se sumaban 300 personas por día, Julia Crespo y Juan Kersich, junto con otros vecinos, armaron la primera reunión vecinal el 24 de septiembre de 2010. El objetivo era demostrar que había arsénico en el agua. Empezaron, entonces, a hacer una campaña de concientización. Hacían carteles, sumaban cada día más voluntarios parando a la gente en la peatonal para decirle que el agua que salía de sus canillas estaba envenenada.

Mientras, hacían los análisis: recibían las muestras de orina de los vecinos y completaban una planilla por cada persona en una sede que llamaron “la casita”. Después mandaban todo a analizar a la Universidad Nacional de Rosario. Luego el resultado llegaba por mail. “Conseguimos donaciones de empresas y comercios e hicimos cerca de 200 análisis, el 70% de esa gente tenía altos los niveles de arsénico”, cuenta Julia Crespo.

Los vecinos insisten que éste es un problema que tienen desde siempre. Mientras tanto, pagan el agua que sale de sus canillas, un agua que no pueden consumir. Pagan, también, una factura que no los advierte del nivel de arsénico que tiene lo que toman. Desde enero de 2011, fecha del primer fallo, ABSA incumple con la orden judicial de informar ese dato.

Miguel Dicipio es el jefe de operaciones de ABSA en 9 de Julio y dice que el arsénico está en todos lados, en el cigarrillo, en la tintura del pelo. Julia Crespo se enoja. “¿Te dijo eso? En las reuniones ya no lo puede decir más de lo que le discutimos. Uno decide fumar o teñirse, puede vivir sin eso, pero no puede vivir sin tomar agua”. Además, Dicipio dice: “No tenemos ningún caso comprobado de que el arsenicismo en el cuerpo sea producto del agua”. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) determinó que el arsénico es carcinogénico.

Al lado de las oficinas de ABSA (Cardenal Pironio 689) hay una planta de ósmosis inversa. De ahí sale el agua de las canillas comunitarias a las que la gente debe ir con sus bidones a buscar agua potable. Luego tienen tres puntos en la ciudad, que funcionan uno el miércoles, otro el jueves y otro el viernes, de 10 a 14, donde entregan agua en sachets. Catorce litros por semana por factura presentada, es decir, por cada casa. En el fallo dice no menos de 200 litros por persona por mes. Si viviera una sola persona por casa, los litros que tiene por mes son 56. Entonces los otros 144 debe ir a juntarlos en bidones a la canilla comunitaria más cercana.

“Son parches que hicieron”, dicen los integrantes de 9 de Julio-Todos por el Agua, que no se rendirán hasta ver terminada y en funcionamiento la nueva planta de agua..