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“¡Mi bebé pide el pecho a cada rato!” (Liga de la Leche)

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Preguntas Comunes: “¡Mi bebé pide el pecho a cada rato!”

En éste, como en todos nuestros documentos “FAQ”s (preguntas comunes) la información que se presenta ha sido preparada por Líderes de La Liga de La Leche y aborda temas de interés para los padres de niños amamantados. Esta página presenta varios puntos de vista y es posible que no toda la información sea pertinente a su familia. Esta información es de naturaleza general y no tiene como propósito ser consejo médico ni de ninguna otra índole.

Si tiene usted un problema de lactancia serio, hable directamente con una Líder de la Liga de La Leche. Por favor consulte con un profesional de la salud en relación a cualquier problema médico ya que las Líderes de la Liga de La Leche no practican medicina.

La información que proviene de diferentes Líderes se encuentra separada por una línea horizontal.

¿Por qué de repente mi bebé quiere tomar el pecho todo el día?

Hay muchas razones por las cuales un bebé aumenta la frecuencia de sus tomas. Es normal que los bebés pidan el pecho a cada rato, los bebés no tienen un horario regular para comer como los adultos. O puede ser que esté pasando por un período de crecimiento (llamados “estirones” o ” días de frecuencia”) donde el incremento en el tiempo al pecho estará estimulando una mayor producción de leche.

En algunas ocasiones el incremento en el tiempo al pecho puede marcar el principio de una enfermedad. El mamar más a menudo puede darle al niño protección valiosa en contra de diversas enfermedades ya que el bebé estará recibiendo más anticuerpos e inmunidad durante su tiempo al pecho. A veces el incremento tiene que ver con una reacción que el bebé tenga a alguna cosa que usted haya ingerido que le molestó al bebé. Si su bebé tiene síntomas de alergias, o si usted ha notado que el patrón de tomas de su bebé cambia cuando usted consume ciertos alimentos, puede ser que necesite averiguar más acerca de las alergias y sensibilidades alimentarias.


Si su bebé tiene 3 semanas, 6 semanas, 3 meses o 6 meses, está probablemente pasando por un período de crecimiento. El tiempo extra que el bebé pasa al pecho asegura que la provisión de leche se incremente para poder satisfacer las necesidades del niño durante la siguiente etapa de crecimiento.

Además de los períodos de crecimiento que se mencionaron anteriormente, los cuales son la principal razón de los “días de mayor frecuencia al pecho”, algunos bebés aumentan el tiempo que pasan al pecho por otras razones. ¿Hay cambios grandes dentro de su vida familiar como por ejemplo, se están mudando de casa, se van de vacaciones o tienen visitas? ¿Ha estado usted separada del niño más de lo acostumbrado? ¿Estarán brotándole los dientes al niño, o se sentirá enfermo? A menudo cambios en la rutina o nuevas etapas de desarrollo pueden ser la causa de un aumento en el deseo de mamar del niño ya que busca consuelo.

Durante aquellos días en los cuales usted siente que no ha hecho nada, no se le olvide darse crédito por lo que ha logrado – ¡satisfacer las necesidades de su hijo!

http://www.llli.org/lang/espanol/faqbfb.html

El valor incomparable de la lactancia materna

Aunque una gran mayoría de jóvenes aprecia la importancia de amamantar a los bebes, pocos conocen la razón de sus beneficios

 

Hace poco tiempo, una encuesta de la consultora Voices puso de relieve que crecía el número de personas jóvenes deseosas de que sus hijos fuesen alimentados con leche materna. Es muy probable que esta expectativa no sorprenda, pues parece natural el reconocimiento de los positivos valores de la lactancia materna, experiencia del género humano a través de los siglos. Sin embargo, si bien el 95% afirmaba esa expectativa, casi la mitad (51%) dijo desconocer las causas de ese beneficio tan esencial para el bebe, la madre y la relación entre ambos. Ese vacío de información es una de las razones que explican la constitución de una ONG como la Liga de la Leche, que, en nuestro país, desde 1978, se dedica a promover el amamantamiento materno. Esa entidad es parte, además, de la Comisión Asesora del Ministerio de Salud Pública y de la Sociedad Argentina de Pediatría, a la vez que es miembro de consulta de Unicef y de la OMS.

Es oportuno citar aquí una encuesta presentada en la Fundación OSDE por la citada Liga, sobre “Mitos y creencias acerca de la lactancia materna en la Argentina”, elaborada sobre una muestra de nuestra población, constituida por mil personas mayores de 16 años. De modo general, el juicio de los médicos que compartieron la exposición del citado tema dejó en claro que, a menudo, la observación clínica de las pacientes “no coincide con la opinión de la comunidad”. Así, también, de modo amplio, la directora ejecutiva de Voices, Constanza Cilley, precisó que había una llamativa conducta contradictoria en el tiempo actual, en que nada se oculta ya en los medios de comunicación y, sin embargo, se considera inapropiado que la mujer dé el pecho a su bebe en un espacio público.

Seleccionando algunos datos precisos de la encuesta cabe indicar que, con referencia a la lactancia, la mitad de los interrogados se declararon “poco o nada informados” y la mayoría de ese conjunto (66%) fueron hombres. En cambio, quienes dijeron estar “bastante” o “muy informados” fueron en su mayoría mujeres (62%), aunque una parte (32%) reconoció carencia de información, lo que quizás llame más la atención que en el caso de los varones. En lo que se refiere a “los sacrificios que implica la maternidad”, una alta mayoría del 85% consideró un sacrificio tener que abandonar el hábito de ingerir ciertas comidas, fumar o beber alcohol; el 61% consideró también que era sacrificada la interferencia que ejerce el amamantamiento con la vida social, y el 63%, que constituía un sacrificio dejar de estudiar o trabajar por los reclamos de la lactancia. Evidentemente, los datos registrados -algunos de los cuales son parte significativa de este comentario representan un indicador elocuente de algunos de los mitos y las creencias aptas para diseñar un perfil de la sociedad de nuestro tiempo.

El tema es complejo y rico en matices, según se puede apreciar. Cabe destacar el valor asignado a la lactancia materna que, aparte de la plenitud de beneficios biológicos que ofrece al bebe, constituye un puente insuperable de relación materno-filial y un modo admirable en que el hijo va ganando en seguridad al ingresar en el mundo.

http://www.lanacion.com.ar/1824197-el-valor-incomparable-de-la-lactancia-materna

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Las mentiras de la lactancia

PEDIATRÍA | Alimentación del bebé

Las mentiras de la lactancia

La lactancia materna es muy beneficiosa para la salud del niño. | Cati CladeraLa lactancia materna es muy beneficiosa para la salud del niño. | Cati Cladera

  • Muchas mujeres dejan de dar el pecho poco después del nacimiento del bebé
  • En numerosas ocasiones se debe a los mitos que existen en torno a la lactancia

Nyonyo, dicen en Kenia: dar el pecho, en España. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la mejor vía de alimentación que puede recibir el bebé durante sus seis primeros meses de vida. Una opción que en los países africanos no tiene más misterio que el de ofrecer el pecho al pequeño cada vez que éste lo requiera y, sin embargo, en otros países como España, las dudas que acarrea conllevan en muchas ocasiones el abandono de la lactancia materna. Según el Instituto Nacional de Estadística (los únicos datos disponibles), a las seis semanas de nacer el bebé, el 66% recibe lactancia materna exclusiva, a los tres meses, el porcentaje se reduce al 53% y a los seis meses, al 28%.

El hecho de que muchas de las mujeres que han decidido dar el pecho a sus hijos finalmente desistan se debe, más que a las dudas, a las falsas creencias y los mitos heredados de lo que los expertos denominan la generación del ‘bibe’. “Ha habido una época en la que se creía que la leche de fórmula era mejor que la materna”, explica Juana María Aguilar, enfermera coordinadora de Lactancia Materna del Hospital Materno-Infantil del 12 de Octubre de Madrid.

Esta especialista junto a Inma Mellado, consultora acreditada de Lactancia Materna, destierran a ELMUNDO.es algunos de los mitos más extendidos.

1. Mi pecho es pequeño, puede que no tenga suficiente leche. Falso. No se tiene más o menos leche en función del tamaño del pecho. El tamaño lo define la grasa, no los conductos que ‘fabrican’ leche. De hecho, el pecho produce tanta leche como el niño necesita. Para asegurar la producción basta con encontrar la postura correcta, y que el bebé haga tomas frecuentes.

2. Tener los pezones planos o invertidos va a hacer casi imposible la lactancia. Falso. Los pezones van sufriendo cambios al final del embarazo y durante la lactancia. Además, los niños no se enganchan sólo del pezón, sino de una buena cantidad de pecho que puede abarcar toda la areola, según el tamaño de la misma. No obstante, si existe dificultad, se puede buscar la ayuda de un profesional experto en lactancia.

3. Hasta que me suba la leche, tendré que darle el biberón. Falso. Al principio, el calostro (la primera leche) es todo lo que necesita el bebé si mama a demanda y con frecuencia. Son muy pocas las mujeres que no tienen nada de leche.

4. Creo que mi leche es acuosa y no alimenta. Falso. La leche de todas las madres alimenta. Sólo hay que dársela tantas veces como el bebé necesite. Es verdad que cuando se inicia la toma, la primera leche que sale tiene más cantidad de agua y azúcares. Después de un rato de succión y vaciado se hace más espesa por tener más contenido en grasas que sacia y engorda.

5. Para tener más leche, tengo que beber mucha leche. Falso. La producción de leche aumenta o disminuye en función del vaciado del pecho, no de los alimentos que se toman. Al igual que no hay alimentos que aumenten la producción de la leche, tampoco hay alimentos que provoquen gas en la leche o en el niño.

6. Hay que dar el pecho cada tres horas, para dar tiempo a que “se recargue”. Falso. Precisamente lo contrario. Para asegurar una adecuada producción y flujo de la leche durante los seis meses de lactancia materna exclusiva, el lactante tiene que ser amamantado tan frecuentemente como él o ella quiera, tanto de día como de noche. Así lo confirma, además un estudio científico publicado en ‘Pediatrics’.

Es lo que se conoce como lactancia materna a demanda. Los lactantes se alimentan de acuerdo con su apetito, obtienen lo necesario para un crecimiento satisfactorio. Estos lactantes no vacían completamente el pecho, extraen solamente entre el 63% y el 72% de la leche disponible. Siempre pueden obtener más leche, lo que demuestra que el lactante deja de alimentarse debido a que se ha saciado, y no porque el pecho se haya vaciado, según otro estudio de la revista ‘Food and Nutrition’.

Hay que tener en cuenta que no todos los pechos tienen la misma capacidad de almacenamiento de leche. Los lactantes de mujeres con baja capacidad de almacenamiento pueden necesitar alimentarse con mayor frecuencia, para extraer la leche y asegurar una ingesta y producción láctea adecuadas.

7. Si les das a demanda a tu bebé, no se acostumbra a comer con unas pautas y eso le puede dañar el estómago. Falso. Si el niño come cuando quiere y el tiempo que desea, su estómago se irá desarrollando de forma adecuada. Imponer horarios y cantidades que no se ajustan a las necesidades del bebé es lo que puede producir malestar e irritabilidad.

8. El bebé sigue llorando, querrá comer más y no tengo suficiente. Falso. Los bebés lloran por muchas razones, no necesariamente tiene que ser por leche insuficiente. Los niños que toman el pecho sin restricción, en la duración y frecuencia de las tomas, no suelen tener cólicos. Si parece que llora porque tiene más hambre, se le puede ofrecer más pecho. La leche de la madre es de fácil digestión y se tolera bien.

9. Las tomas empiezan a ser más frecuentes de lo habitual, quizás mi bebé se queda con hambre. Falso. Unas veces querrán comer más y otras tienen sed y necesita mamar sólo un poco, sobre todo en temporadas de calor. También puede deberse a los brotes de crecimiento. Los niños pueden volverse más demandantes para que la madre aumente la cantidad de leche que ahora necesita. Después de dos o tres días, se recupera un ritmo más relajado sin necesidad de añadir biberones extra.

10. Ya no noto el pecho ‘lleno’, puede que no tenga suficiente leche. Falso. Al final, casi todas las dudas terminan en la misma pregunta: ¿tendré suficiente leche? Según la enfermera, es normal sentir el pecho menos hinchado con el tiempo, pero esto no indica menos producción. La producción depende de las tomas del bebé.

11. Con el sacaleches, me extraigo poca cantidad. No puedo continuar con la lactancia. Falso. La extracción manual, con o sin sacaleches, no sirve para medir la cantidad de leche que tiene cada mujer, un niño bien enganchado sacará mucho más.

12. “Vuelvo a tener la menstruación, el fin de la lactancia materna. Falso. La producción de leche se mantiene mientras haya estimulación y vaciado de las mamas hasta que la madre y el bebé quieran.

13. El estrés puede ‘cortar’ la leche. Falso. Al final, muchos miedos tienen la misma explicación y es que la producción de leche se mantiene mientras haya estimulación y vaciado de las mamas.

14. Estar resfriada, tener la gripe o tomar medicamentos es incompatible con la lactancia. Falso. Ni hay que dejar de dar el pecho porque la madre tenga un resfriado o gripe ni tampoco si toma fármacos. Por la leche, transferimos defensas al niño/a que le protegen de la infección. Antes de coger al bebé, conviene lavarse las manos y, si es necesario, nos cubriremos la nariz y la boca con una mascarilla o un pañuelo.

En cuanto a los medicamentos, muchos más de los que pensamos y más de los que a priori desaconsejan algunos médicos pueden tomarse durante la lactancia. Existe una web E-lactancia muy recomendable para comprobar la compatibilidad de los medicamentos con la lactancia materna. En caso de que uno fuera incompatible, se puede buscar otro alternativo. Y si no lo hubiera, se puede mantener la producción de leche con extracción mientras dura el tratamiento para después retomar la lactancia y no abandonarla.

15. Si el bebé no duerme del tirón es porque ya necesita un suplemento (leche de fórmula). Falso. No existe relación. Cuando son pequeños, necesitan comer a menudo y no suelen dormir ‘del tirón’. Después, van espaciando las tomas y duermen más por la noche, pero algunos quieren seguir comiendo a menudo. No depende de si toman leche materna o de fórmula, sino de cada niño.

16. El aumento de peso del bebé no es tan rápido como se espera. No se está alimentando bien. Falso. Cada niño tiene un patrón de crecimiento. No todos tienen que crecer con los mismos patrones.

17. Me he quedado embarazada, tengo que destetar a mi bebé. Falso. No es una obligación, sino una decisión de cada mujer. Se puede amamantar durante todo el embarazo, siempre que el niño quiera y no se trate de una gestación de riesgo. Cuando llega el nuevo miembro, incluso se puede amamantar en tándem, siempre dando prioridad al más pequeño.

18. Con seis meses, el bebé es muy mayor ya para tomar pecho. Falso. La OMS y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la introducción de alimentación complementaria al pecho a partir de los seis meses, pero es eso, complementaria, subraya Juana María Aguilar. Primero el pecho y después lo demás poco a poco. Hasta el año de vida, la leche de madre sigue siendo el alimento principal. Cuando el niño come de todo sigue siendo la principal fuente de leche hasta los dos años o más.

19. Tras la incorporación laboral ya no es posible continuar con la lactancia materna. Falso. Depende de muchos factores, el tiempo que pasan la madre y el bebé separados, si la madre hace extracción durante ese tiempo, si la persona que se queda al cargo puede darle nuestra leche, de la edad del bebé y la expectativa que tengamos. En algunas ocasiones, por las circunstancias, la madre opta por una lactancia complementada o mixta.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/30/mujer/1367346808.html

Folleto para Embarazadas

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Este folleto trata sobre la preparación para amamantar. Fue elaborado por Hospital Materno-Infantil Ramón Sardá

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La lactancia y la reincorporación al trabajo, Liga de la Leche

descarga (1)LA LACTANCIA Y LA REINCORPORACION AL TRABAJO

Estrategias para la madre lactante que trabaja fuera de casa

La reincorporación al trabajo después de la baja maternal, es seguramente uno de los motivos principales del abandono de la lactancia entre las madres españolas, al menos en los grandes centros urbanos.

Sin embargo, éste, como muchos otros factores de la lactancia materna, es un asunto de percepción mas que de realidad.  Indudablemente, la lactancia materna implica cercanía  y lógicamente, cuándo se acerca la hora de separarnos de nuestro bebé, aunque sea por algunas horas al día, pensamos que esa maravillosa relación que hemos establecido ha llegado irremediablemente a su fin.  Pero no dejamos de ser madres porque comencemos a trabajar y de la misma forma, no tenemos forzosamente que dejar la lactancia porque nos incorporamos al trabajo.  Todo lo contrario.  Para la madre que trabaja fuera de casa, la lactancia es una oportunidad invaluable para reconectar con su bebé y compensar de manera muy satisfactoria, la separación que le impone su jornada laboral.

La lactancia materna protege al bebé de una gran cantidad de enfermedades y por lo tanto supone un ahorro importante en gastos médicos y  una sensible reducción del absentismo laborar de los padres por enfermedades de los hijos menores.

Entre mas tarde, mejor

No es lo mismo incorporarse al trabajo cuando el bebé tiene tres meses, que cuando tiene seis.  En el primer caso supone la extracción de leche materna o la introducción de leche artificial, mientras que después del primer medio año, se trata de incorporar poco a poco la alimentación complementaria en la dieta del bebé.  Al acercarnos mas a los seis meses se evitan también los biberones, ya que los bebés a partir casi del quinto mes, son perfectamente capaces de beber en vaso o en tacitas de entrenamiento.

La baja maternal en España es de sólamente 16 semanas (mas o menos cuatro meses), por lo que resulta útil intentar juntar la baja con el mes de vacaciones y luego pedir jornada reducida por un mes o dos.  Otra forma sería negociar con el empleador el canje de la hora de lactancia, a la cuál se tiene derecho por nueve meses, por unos días mas de baja remunerada.  Así se cubrirían los seis meses de lactancia exclusiva recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

La hora de lactancia

Como se ha mencionado anteriormente, durante los primeros nueve meses, las madres pueden disfrutar de una hora de pausa para la lactancia sin reducción de salario.  Si la hora “cae” enmedio de la jornada laboral, se puede fragmentar en dos períodos de media hora, pero si se utiliza para entrar mas tarde o salir mas temprano, sólo se dispone de media hora.  Si por efecto de las distancias entre el lugar de trabajo y el bebé, no es factible utilizar la hora de lactancia para reunirse y amamantarle directamente, este tiempo puede utilizarse para extraerse la leche y suplir las tomas del día siguiente.

Extracción de la leche

Muchas madres que se extraen la leche en el trabajo reconocen que ello les brinda una forma de seguir “conectadas” intimamente con sus bebés.  Extraer la leche estimulará la producción y evita la ingurgitación.

Hoy en día existen muchos tipos de sacaleches que facilitan a las madres la extracción.  Sinembargo tantos los métodos manuales como los mecánicos requieren algo de práctica, por lo que es bueno ensayar con suficiente anterioridad -unos quince dias antes de la reincorporación- el método que nos resulte mas cómodo.

La clave de la extracción consiste en duplicar el reflejo de eyección que provoca la succión del bebé y el contacto de sus labios.  Es de mucha utilidad visualizar al bebé, por medio de una foto o de alguna prenda que tenga su olor.  Algunas madres graban una cinta con los gorgoritos del bebé y otras escuchan la misma música que utilizan cuando dan de mamar.  Otras aplican calor en sus pechos (un paño caliente, o un calcetín o bolsa de tela rellena de arroz y calentada en el microondas) y masajean ligeramente los pezones antes de empezar la extracción.

Si la extracción de leche en el trabajo, ya sea manualmente o con la ayuda de un sacaleches resulta engorrosa o complicada, se puede congelar y almacenar leche antes de la incorporación al trabajo, durante los fines de semana o diariamente, mientras se amamanta al bebé, amamantándole de un pecho, mientras con un sacaleche o con la mano se extrae la leche del otro.  Así se aprovecha la “subida” de leche que tan eficientemente provocan los lactantes.

Es importante tener en cuenta que esta rutina será necesaria sólamente mientras el bebé llega a los seis meses,  momento en el que podremos incluir paulatinamente otros alimentos en su dieta: frutas, cereales, verduras, etc., que podrá tomar en los momentos en que no esté con nosotras.

Ingurgitación

Durante las primeras semanas de separación, el pecho puede inflamarse.  Para evitar al máximo las incomodidades, es aconsejable reincorporarse al trabajo un jueves, en vez de un lunes.  Así el fin de semana está lo suficientemente cerca para facilitar el descanso de la madre y hacer los ajustes necesarios.  Durante las primeras semanas puede que la madre experimente algo de incomodidad por la inflamación de los pechos, pero la ingurgitación se soluciona bien extrayendose leche para su uso posterior, o sacándose y descartando sólo la suficiente cantidad de leche para aliviar la incomodidad.  Con el tiempo, el pecho se regula de forma perfecta y disminuye la producción de leche en los momentos en que el bebé está lejos.

¿Cuánta leche dejar para el bebé?

Los bebés que toman leche materna normalmente toman de 60 a 120 ml. de leche entre ocho y doce veces al día.  Nadie puede anticipar cuánta leche va a tomar un bebé en particular, pero no es probable que un bebé amamantado consuma un biberón de 240 ml. en una sola toma.  Almacenar la leche en cantidades de 60 a 120 ml. permitirá preparar lo suficiente para satisfacer al bebé sin desperdiciar leche.

¿Cómo darle la leche al bebé?

Una vez que la lactancia está bien establecida, es decir, después de las primeras ocho o diez semanas,  la mayoría de los bebés, si tienen mucha hambre, aceptan de buen grado la leche, aunque no sea al pecho.  Cuando el bebé es menor de cuatro meses se le puede ofrecer la leche en biberón.  La mayoría de los bebés lo aceptan bien y luego se cogen del pecho perfectamente.  Se dan sin embargo casos de bebés que empiezan a rechazar el pecho, lo que suele ocurrir cuando el biberón se les da muy cerca del regreso de la madre a casa.  Si el bebé tiene hambre poco tiempo antes de que llegue la madre, se le puede ofrecer una pequeña cantidad de leche, lo justo para que esté cómodo.  Si el bebé comenzara a rechazar el pecho, se puede pasar a utilizar otro método de alimentación: vasito, cuchara o jeringa.  Estos métodos requieren un poco mas de tiempo por parte de la persona que se encarga del bebé, pero preservan la relación de lactancia con la madre.

Un mito a desterrar es el de la presunta dificultad para introducir el biberón.   Tomar un biberón no requiere de entrenamiento, es algo que la mayoría de los bebés manejan sin mayores dificultades.  Pero sí es muy posible que el bebé amamantado rechace el biberón cuando se lo ofrece su madre o cuando ella está cerca. ¿Para qué las imitaciones si “lo bueno” está al alcance?  Algunos bebés se duermen durante la jornada laboral para esperar a su madre.  Sin embargo, luego de algunos días de ausencia prolongada de la madre y si tiene hambre, el bebé tomará cualquier cosa de otras personas, sin necesidad de entrenamiento.  La madre deberá aprovechar hasta el último momento para estar con su bebé y amamantarle sin interferencias.

De vuelta a casa

Cuando la madre se reencuentra con su bebé, es momento de ofrecer el pecho siempre que se tenga la oportunidad. En los días en que la madre y su bebé están juntos no es necesario “respetar” la rutina de la semana.  Se puede prescindir de las tomas o comidas complementarias y dar de mamar a demanda.

Lo importante es la flexibilidad y la disponibilidad para amamantar  intensivamente en las horas en que madre e hijo estén juntos.  Eso implica amamantar por la noche, ya que aún los niños que solían dormir cinco o seis horas de noche, luego que la madre se reincorpora al trabajo, empiezan a despertarse varias veces para compensar la ausencia, independientemente de su forma de alimentación.

Muchas madres han descubierto que el meter a sus bebés con ellas en la cama, minimiza las interrupciones del sueño y por los tanto les garantiza un descanso nocturno satisfactorio.

Cuando volvemos a casa, el amamantar a nuestro bebé nos permite compensar satisfactoriamente la ausencia.  La lactancia lleva incorporada la pausa: nos sentamos o nos tumbamos, tomamos a nuestro bebé y por algunos minutos tenemos la oportunidad de olvidar el ajetreo y concentrar toda nuestra atención en ese pequeño ser que tenemos en los brazos.

 

COMO ALENTAR AL BEBE A TOMAR EL BIBERON

Estas son algunas sugerencias para facilitar la tarea de las personas que cuidarán del bebé en ausencia de su madre:

  • Calentar la tetina a temperatura ambiente bajo el grifo de agua caliente.
  • Probar diferentes tipos de tetinas y distintos tamaños de los orificios en éstas.
  • En vez de forzar la tetina dentro de la boca del bebé, cosquilléele los labios hasta que la acepte de buen grado.
  • Probar distintas posturas para alimentar al bebé, como sentarle en las rodillas de la persona que le está alimentando, de frente; o el bebé de espaldas a la persona que le alimenta (la espalda del bebé contra la barriga del adulto); en una sillita de paseo lo suficientemente incorporada; o mientras se le pasea.

 

Documento de Liga de la Leche Madrid

© La Leche League International

Todos los derechos reservados

Video “Amamantar en 10 pasos ” (Liga de la Leche Argentina)

“Amamantar en 10 pasos”, video de Liga de la Leche Argentina premiado por la Sociedad Argentina de Pediatría

Bebés en Camino celebra la Semana de la Lactancia Materna con NutriRed.org

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http://bebesencamino.com/articles/nutrired-org-celebra-la-semana-de-la-lactancia-materna

Soluciones para amamantar y trabajar

Si Usted amamanta y se está preparando para volver al trabajo o estudio después del nacimiento de su bebé, podrá seguir amamantando. Esta guía contiene consejos prácticos para la extracción manual, almacenamiento y conservación de la leche materna extraída, de modo que su hijo/hija la reciba sin contaminación y todo su poder nutritivo y defensivo, cuando sea necesario.

Cómo mantener la producción de leche materna en caso de separación madre-hijo por trabajo o estudio:

1. Amamante en forma exclusiva todo lo que pueda; los dos primeros meses son esenciales. En lugar de pensar: “Debo volver a trabajar/ estudiar en pocas semanas, entonces empiezo directamente con la mamadera”, aproveche esta etapa inicial, irrepetible.

2. No inicie otro tipo de alimentación hasta que sea realmente necesaria. El bebé no necesita “acostumbrarse” a otras formas o tipos de alimentación.

3. El niño/a se adaptará mejor a su ausencia si le da pecho cuando está con él/ ella; y esto también La ayudará a usted a disminuir su tensión y sus nervios.

4. Utilice los horarios de lactancia en el trabajo (la ley se lo garantiza) para:

  • Ir a amamantar al niño/a si esta cerca.
  • Extraerse leche cada tres o cuatro horas en un recipiente esterilizado (hervido diez minutos), y conservarla para próximas tomas del niño.
  • Si no dispone de condiciones de higiene suficiente como para almacenar esa leche, extráigala regularmente de todos modos, aunque la descarte, para vaciar los pechos y de esa forma mantener la producción.

5. De de mamar en su casa antes de salir, al regresar del trabajo o estudio y por la noche. En los días no laborables, aumente las frecuencias de las mamadas.

6. Trate de mantener una alimentación equilibrada, para usted, tome líquido suficiente y, en su casa, dormir cuando el niño duerme. Pida ayuda a quienes la rodean.

7. En su ausencia es mejor que se de al niño la leche materna extraída con taza o cuchara, o papilla con cuchara, según la edad. Consulte con su pediatra.

8. Dispóngase a seguir amamantando durante todo el tiempo que pueda hacerlo con placer, y el bebé pueda recibir a través de la leche materna alimento, protección y cariño.

Programa de Lactancia Materna

¿Por qué amamantar?

Amamantar es una manera de alimentar, acunar, cobijar y es un medio para comunicarse el bebé con su madre

  • Es el mejor alimento para el recién nacido y el niño en su primer año de vida. La OMS recomienda mantener la alimentación a, pecho, exclusiva hasta los 6 meses del niño y luego, con adecuada alimentación complementaria, hasta los 2 años.
  • La leche de pecho es un inmunomodulador, protector y previene muchas enfermedades virales, bacterianas y parasitarias. En las últimas investigaciones, se encontraron factores preventivos de enfermedades de aparición tardía en infancia y adolescencia (diabetes tipo I, linfomas, etc).
  • No hay que olvidar que favorece el desarrollo emocional, psicomotor y social del niño; además que ayuda a la salud, bienestar, practicidad y economía de la madre.

Las madres tienen

  • menor riesgo de hemorragias postparto.
  • menor probabilidad de anemia
  • menor riesgo de osteoporosis
  • mayor facilidad de recuperar la silueta.

¿Cómo funcionan las glándulas mamarias?

Cada mama tiene entre 6 a 10 sistemas de conductos, que se ramifican desde el pezón hacia el tórax como un ramillete, terminando en sacos celulares, llamados alvéolos, que son los que producen la leche. Cada alvéolo y su conducto de salida están rodeados de células llamadas mioepiteliares, capaces de contraerse para exprimir los alvéolos y sacar la leche hacia los conductos. Estos, están detrás de la areola y se afinan en conductillos que salen por poros en la punta del pezón.

Entre el final de las mamadas y el comienzo de la siguiente, la hormona prolactina hace que los alvéolos produzcan una primera leche, que es 1/3 del volumen de leche que el bebe toma. Es leche con menos grasa a medida que comienza la succión, la lengua estimula la piel de la areola y el pezón; incitando a la glándula hipófisis para segregar dos hormonas: la prolactina, que llega por vía sanguínea a los alvéolos y produce leche más grasa y la ocitocina, que provoca la contracción de todas las células mioepiteliares que rodean los alvéolos, exprimiéndolos y expulsando la leche más “gorda”. Esta leche es la que más alimenta y representa los 2/3 del volumen total de la mamada.

¿Cómo amamantar por primera vez?

El cuidado de la piel de las mamas, areolas, pezones y a la madre

La madre debería tomar pequeños descansos durante el día, por ejemplo cuando el bebé duerme. Deben recordar que el recién nacido debe dormir en posición supina, en lo posible en la misma habitación, en un moisés o cuna. De esta manera, la mamá escuchará mejor y captará las señales de hambre.

Ellas necesitan consumir 2500 calorías diarias. Debe llevar una dieta variada, en lo posible con 4 comidas diarias, donde se incluyan quesos, yogures, pan, 5 frutas y verduras diarias, carne, pollo, pescado, huevos, nueces, etc. También necesitan caminar, despejarse, solas o acompañadas con amigos y familia, que es gratificante y mejor que hacer ejercicios extenuantes. Los especialistas aconsejan 20 a 30 minutos diarios de caminata a paso activo.

Los pezones necesitan: ALAS
Agua, no se recomienda el uso de jabón porque puede facilitar el agrietamiento.
La, misma leche materna, ya que es lubricante, desinfectante y cicatrizante. Se puede sacar una gota de leche y pasarla por la areola y el pezón.
Aire, puede usarse casquillos aireadores durante unas horas y corpiños sin punta.
Sol, en lo posible 15 minutos diarios antes de las 11hs, si esto no es posible, la aireación es suficiente.

Los primeros contactos de la mamá con el bebé

El embarazo, el parto, la lactancia y la crianza son asuntos de familia y, por lo tanto, tienen que facilitar el primer contacto con el recién nacido. Si se está en contacto con el bebé desde los primeros momentos prendiéndole al pecho, esto favorece el amamantamiento. Estos encuentros pueden aprovecharse para acariciar, hablar y contarle cosas lindas de la familia. En una palabra, se fortalece un vínculo temprano afectivo interactuando.

La leche de los primeros días, llamado calostro, es amarillenta y gruesa. Es el concentrado, por eso es rica en anticuerpos que protegen de infecciones graves y ayudan a eliminar el meconio de su intestino. Durante los primeros 7 días, el calostro va perdiendo el color y se va poniendo más blanca.

Esta primera leche tiene dos aspectos: la primera es “aguada “y escasa, se produce entre las mamadas. La segunda es abundante y espesa, sacia y hace que el bebé engorde.

 

Técnicas para amamantar

Luego del nacimiento, el recién nacido pasa, aproximadamente, por 1 hora de alerta, que le siguen 3 a 5hs de sueño profundo, son períodos breves, con breves momentos de despertar somnoliento, hasta que llegan las primeras 24-72hs donde está más desvelado con aparente expresión de hambre, pidiendo mamadas cada media ó 2 horas.
Si la mamá está bien, es aconsejable prenderlo al pecho, no para saciar su hambre, sino para calmarlo, escuchando los latidos maternos, la voz de su mamá, son los sonidos conocidos intrauterinos. Si se prenden, succionan un ratito, paran y luego succionan o lamen el pezón.

Estimulación

Estimular el pezón rotando los dedos, como dando cuerda a un reloj, para que sea más fácil prenderse.

Tocar la boca del pequeño con el pezón, para que lo busque y abra la boca. En ese momento, se introduce el pezón y parte de la areola. El labio inferior tiene que quedar hacia fuera.

Es importante aclarar que la posición de la boca del bebé es fundamental para las mamadas efectivas y evitar las grietas del pezón.

Para saber si está tomando correctamente, las mejillas del bebé suelen estar “infladas y la sien y las orejas, se mueven. También se escucha cuando traga la leche.

Posiciones diferentes para que se prenda bien al pecho

En lo posible, la madre debe estar relajada, sentada o acostada, es una oportunidad para disfrutar de las capacidades asombrosas del lactante y que éste conozca o complete el conocimiento de la mamá y su mundo. Sintiendo la sensación placentera de cobijo y contención.

Cuando se da pecho acostada, es útil usar almohadones para sostener la cabeza del recién nacido, apoyar la espalda o separar las rodillas. A veces, colocarlo sobre la falda también es útil. A medida que pase el tiempo, la mamá y su bebé encuentran posiciones más cómodas y rápidas, sin necesidad de almohadones.

El lactante, cualquiera sea la posición en que sea colocado, tiene que estar enfrentado al cuerpo de su mamá, con la cabeza y el cuerpo en un solo eje y bien pegado (panza con panza).
Las posiciones ideales son:

  • Posición de acunamiento: Esta es la más frecuente. El lactante se apoya sobre la falda y está en contacto directo con la madre (panza con panza). La mano libre de la madre, sostiene la mama levantándola con los 4 dedos y el pulgar está se inclina hacia arriba.
  • Posición sentada inversa: Es mejor con almohadón. Apoyando el antebrazo en él y sosteniendo la cabeza del bebé por debajo de la parte baja del cuello, occipucio.
  • Posición acostada: La mamá y el recién nacido están acostados y enfrentados, ella lo anida con el brazo del lado que está dándole de mamar.
  • Posición a caballito: El niño está sentado sobre la falda de la mamá enfrentado a ella.

Succión en salvas irregulares

Este primer contacto y succión son muy importantes porque es como se obtiene el calostro, la leche rica en anticuerpos que es concentrada y, aunque tome poca, es valiosa para sus “defensas” y su nutrición.

Para la madre esta succión temprana, estimula la hormona oxitocina, que desarrolla mayor producción de calostro y contrae el útero, controlando la hemorragia postparto.

Si hubo una cesárea, no hay que temer, el bebé tiene reservas suficientes para esperar a que la madre despierte.