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Maratón Nacional de Lectura de Fundación Leer

La Sociedad Argentina de Pediatría auspicia la Maratón Nacional de Lectura de Fundación Leer.

Fundación Leer (www.leer.org.ar), organización que tiene como objetivo incentivar la lectura y promover la alfabetización de niños y jóvenes de la Argentina, generando un impacto duradero y positivo en su desarrollo personal que facilite su inserción plena en la sociedad, anunció que para la 10ma. Maratón Nacional de Lectura (maraton.leer.org), que se realizará el 28 de septiembre, ya se han inscripto 4.046 escuelas de todo el país, un total de 1.152.045niños y 99.652 adultos.

El objetivo de la Maratón es concienciar a la población sobre la importancia que tiene la lectura para el desarrollo personal y el crecimiento de las sociedades, reforzar las experiencias de lectura individual y compartida, crear un clima que propicie la alfabetización y profundizar los vínculos entre el hogar, las diferentes instituciones y la comunidad. Bajos niveles de alfabetización, pobreza y problemas de salud están relacionados de muchas maneras. La pobreza y la baja alfabetización afecta la nutrición, la salud mental y la habilidad para prevenir enfermedades. También el acceso a empleos decentes e ingresos adecuados. Un mayor ingreso permite el acceso a mejores servicios de salud. Por ello, en su 10mo. Aniversario, la Maratón cuenta con el auspicio de la Sociedad Argentina de Pediatría, SAP (www.sap.org.ar).

El día de la Maratón, chicos de todo el país, junto a sus docentes, familias, voluntarios y otros miembros de la comunidad, convocados por la institución a la que pertenecen, se reúnen en un lugar para dedicar horas a leer y escuchar cuentos, compartir historias, participar en obras de teatro y de títeres, que disfrutan por placer. En 2011, 3.800.000 niños, jóvenes y adultos se reunieron en 13.022 instituciones de todo el país para celebrar el valor y el placer de la lectura.

Fundación Leer (www.leer.org.ar) es una organización sin fines de lucro creada en 1997 con la misión de incentivar la lectura y promover la alfabetización de niños y jóvenes de nuestro país, generando un impacto duradero y positivo en su desarrollo personal que facilite su inserción plena en la sociedad. Desde su creación y gracias al apoyo de innumerables empresas e individuos, Fundación Leer ha desarrollado programas en 23 provincias del país y Ciudad de Buenos Aires: 1.327.286 niños participaron de los programas;1.785.778 libros nuevos fueron distribuidos; 15.780 adultos capacitados, entre docentes y líderes comunitarios; 3.191 escuelas y centros comunitarios recibieron capacitación de 794 localidades; se han abierto 2.381 Rincones de Lectura; 3.800.000 niños en 2431 localidades de todo el país participan por año de la Maratón Nacional de Lectura; colaboraron 250.000 voluntarios.

29 de julio Día de los Valores Humanos

El 29 de julio de cada año se celebra el Día de los Valores Humanos que tiene como motivo regular la conducta, superación y dignificación moral y espiritual de cada persona.

Con este fin se sanciono en el año 2003, en la Argentina, la ley 25.787, la cual dispone que se desarrollen clases alusivas a esta conmemoración, en los establecimientos educativos de todo el país.

Inquietante diagnóstico de la educación secundaria

Ver nota en Diario La Nación

En lo que se perfila como un diagnóstico educativo inquietante, la asociación civil Argentina Proyecto Educar 2050 identificó el período de la educación secundaria como el estadio más problemático para poder completar la formación integral de estudiantes argentinos.

En las estadísticas, el secundario concentra el mayor porcentaje de abandono educativo de la población argentina, que según los datos relevados alcanza al 50% de los estudiantes. Según informes de esta ONG, que desde 2007 releva de forma pormenorizada y continua los diferentes índices estadísticos nacionales e internacionales en materia educativa, uno de cada dos estudiantes argentinos que inician el secundario no lo termina.

Esta cifra surge del informe de la Unesco Global Education Digest, de 2010, en el que se afirma que la Argentina es uno de los países de la región con más baja tasa de graduación en el secundario: sólo un 43 por ciento de los estudiantes secundarios de nuestro país culminan sus estudios en los plazos establecidos. Y sólo un 50% del total de estudiantes secundarios accede a ese título.

El país se ubica así detrás de Perú y de Chile, con un 70% de alumnos que completan sus estudios secundarios; de Colombia (64%); de Bolivia, (57%); de Paraguay (50%), y de Ecuador (48%).

Manuel Alvarez Trongé, presidente de Educar 2050, explicó esa estadística desde otra perspectiva: “Para tener una comprensión más global, basta decir que sólo un escasísimo 31 por ciento de los alumnos que ingresan en primer grado logra completar todo el ciclo educativo según establece la ley de educación”. Y agregó: “Las estadísticas son bien descriptivas del continuo deterioro que viene sufriendo la educación en la Argentina, lo cual proyecta un futuro extremadamente difícil. Este nos habla de una baja en la calidad democrática del país, de un mayor nivel de desigualdad y de un aumento de la pobreza, en tanto es la educación la mejor herramienta para combatirla”, dijo Alvarez Trongé.

DERECHO A APRENDER

Los núcleos de fuerte inclusión educativa en las trayectorias escolares muestran que en la primaria la deserción nunca supera el dos por ciento de los alumnos.

Mientras tanto, en el último año del secundario la tasa de abandono trepa al 25,4 por ciento, y se ubica en el 18,6 por ciento en el Polimodal.

Al relevar estadísticas del libro Radiografía de la educación argentina, de Axel Rivas, el informe de Educar 2050 cita que una cuestión determinante de las trayectorias escolares es la estructura de niveles del sistema educativo, modificada en 1993 con la sanción de la ley federal de educación. “Hasta entonces, la división entre la escuela primaria obligatoria y la secundaria selectiva hacía que para muchos alumnos de los sectores populares el circuito escolar terminase en séptimo grado. La aplicación dispar de esa reforma en las provincias se convirtió en un observatorio de modelos de estructuras de niveles”, señala el libro.

Alvarez Trongé sumó otra variable perturbadora a su diagnóstico: “Según surge del programa de evaluaciones Pisa, que cada tres años realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el 52 por ciento de los alumnos secundarios del país no logra comprender lo que lee”. La Argentina, además, ocupa el puesto 58 sobre un total de 65 países a nivel educativo y está séptimo entre los países de la región. Es decir, su nivel educativo se ubica detrás de Brasil, Colombia, Trinidad y Tobago, México y Chile. El modelo de análisis Pisa recibió muchas críticas respecto de su aplicación en el país. Entre los más críticos estuvo el actual ministro de Educación, Alberto Sileoni, quien señaló que esas estadísticas “son concebidas para una realidad que no es la nuestra”.

En tanto, ayer Alvarez Trongé opinó: “No es posible que en la Argentina, que alguna vez estuvo a la vanguardia en América latina, más del 50 por ciento de los adolescentes no comprenda lo que lee y carezca de los conocimientos básicos que el futuro demanda. Nuestro país, que ha invertido muchos recursos en educación, muestra resultados idénticos a los de 2000, cuando Pisa comenzó con las mediciones”.

Este contexto y el cuadro de situación preocupante son parte del planteo que se realizará en el próximo IV Foro por la Calidad Educativa Argentina. Con la presencia de los más destacados especialistas en el tema, se discutirán y analizarán las estrategias para enfrentar “la indigencia” educativa. Organizado por Educar 2050, el foro se llevará a cabo el 23 de agosto en el Centro de Convenciones de la UCA.

“El foro es una oportunidad para hacer algo concreto por el futuro de nuestro país”, dijo Alvarez Trongé. A lo que añadió: “No se está cumpliendo el derecho constitucional de aprender y es necesario que la sociedad toda reclame para que todos tengan una mejor educación”..

19 de julio, Día del Pequeño Gran Gesto

El 19 de Julio se celebra el “Día del Pequeño Gran Gesto” y te invitamos a realizar un acto solidario concreto. Cualquiera. El que vos elijas. Mirá a tu alrededor y descubrí a quién le vas a dibujar una sonrisa ese día.
Hacé un “Pequeño Gran Gesto” por alguien que lo necesite y así, entre todos, construiremos un mundo un poquito mejor.

www.dibujaunasonrisa.org

Capacitación en Valores

La fundación Valores para crecer, Nutrición en Vivo y Solidagro trabajamos en red para llevar adelante capacitaciones en valores en las escuelas de San Juan. En mayo capacitamos a 240 jóvenes de los Colegios Ciudad del Sol, Colegio Nuestra Señora de Andacollo, Colegio Parroquial Santa Lucía y Colegio María Auxiliadora.

Lejos de la mejor nutrición

Opinión

Lejos de la mejor nutrición

Por Sergio Britos  | Para LA NACION

El informe de la UCA que señala que el 11% de los hogares tienen alguna forma de inseguridad alimentaria es una isla en el medio del vacío de estadísticas sociales. Desde hace 29 años, nuestras políticas de seguridad alimentaria se concentran en lo más básico: dar de comer.

En todos esos años hemos y seguimos asistiendo a una “programitis” a esta altura ya crónica en la que Nación, provincias, municipios y ONG entregan cajas o bolsones de alimentos, hay comedores de todo tipo y calidad, distribución de leche fortificada, huertas y tarjetas sociales varias.

La buena noticia de estos 29 años es la reducción al mínimo del hambre o desnutrición aguda, hoy limitada a no más del 1% de los niños. Estamos muy cerca del “Hambre Cero”.

Pero aún lejos de la “Nutrición 10”. La mayor parte de aquel 11% de hogares no llegó al extremo del hambre, pero seguramente profundizó otras dos condiciones insuficientemente valoradas por las escalas que miden seguridad alimentaria: la monotonía y la baja calidad de su alimentación.

La extensión de las enfermedades crónicas (54% de sobrepeso) en las que la alimentación (mala) es un determinante principal corre las fronteras de la Seguridad Alimentaria. En la actualidad no basta con asegurar el derecho a una alimentación suficiente (más comida) sino a una alimentación de calidad, tanto por algunos déficits que persisten como por excesos que se extienden y concentran en los hogares pobres (dietas de mala calidad).

No es aceptable que el estándar de estos tiempos sea el de una canasta básica de alimentos. No es indigente sólo quien pasa hambre. Hay inseguridad alimentaria cuando no se puede comer saludablemente todos los días. Y eso tiene dos pilares: variedad (muchos alimentos) y calidad nutricional.

En el reciente Congreso de Nutricionistas presentamos una propuesta -saludable- como base para las nuevas guías alimentarias argentinas. Ese patrón alimentario implica $ 2770 por mes para una familia de cuatro personas.

En los tiempos actuales, en los que pobreza se asocia no ya a hambre sino a sobrepeso, baja talla, anemia, deficiencia múltiple de nutrientes esenciales y excesos también múltiples de nutrientes con consecuencias adversas en salud, el concepto de Seguridad Alimentaria no puede ser otro que “saludable”. Es el desafío hacia un 2020 con “Nutrición 10”.

http://www.lanacion.com.ar/1480602-lejos-de-la-mejor-nutricion

Escasea comida en 1 de cada 10 hogares

La situación social / Relevamiento del observatorio de la UCA

Escasea comida en 1 de cada 10 hogares

En los últimos doce meses el 4,6% de las familias en áreas urbanas pasó hambre; además, en otro 6,6% debieron reducir las porciones

Por Fabiola Czubaj  | LA NACION

Los resultados de un relevamiento del acceso a alimentos nutritivos sorprenden en un país al que se le reconoce la capacidad de producir alimentos para 300 millones de personas. Un estudio muestra que uno de cada diez hogares de clase media o baja pasó hambre o tuvo que reducir la comida en la mesa por falta de dinero el año pasado.

Las 5712 viviendas que visitó el equipo de investigadores del Observatorio de la Deuda Social Argentina aportaron una radiografía representativa y socialmente heterogénea de lo que se conoce como inseguridad alimentaria, una variable que aquí se mide por primera vez.

No se trata sólo de la imposibilidad de que una familia pueda obtener alimentos todos los días, sino también de que la persona responsable de cocinar no cuente con la información para que pueda dar un mejor uso nutricional a los pocos productos que se puedan comprar en esa vivienda.

Este primer informe de una investigación más amplia en curso revela que en la Argentina el 4,6% de los hogares padece inseguridad alimentaria grave, que es cuando sus integrantes dicen que sienten hambre, mientras que el 6,6% padece el mismo problema de manera moderada, es decir, que deben reducir las porciones en la mesa por problemas económicos.

“Esto significa que casi el 12% de los hogares argentinos experimenta la inseguridad alimentaria -precisó el doctor Agustín Salvia, investigador del Conicet y coordinador del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la UCA-. Es decir que uno de cada diez tiene problemas económicos que afectan la mesa en un país que tiene excedente de producción de alimentos. Esto está muy asociado con el desempleo hace unos años y, ahora, con el empleo informal y precarizado.”

Los habitantes de las villas o los asentamientos son los más afectados, seguidos de los vecinos de los barrios de bajos ingresos y los de clase media. Mientras que en las villas la inseguridad alimentaria alcanzó al 23,8% en los últimos 12 meses, en los centros urbanos pobres afectó al 16,2%, y en las zonas de clase media, al 4,4 por ciento. El 1,7% de las familias de ingresos medios dijo haber pasado hambre por problemas económicos el año pasado.

Aun así, los hogares muy pobres tienen diez veces más posibilidades de experimentar hambre y 16 veces más riesgo de tener que reducir la cantidad de comida que pueden comprar que los de clase media alta.

“La palabra «hambre» tiene una connotación muy fuerte -explicó Salvia-. Sólo quien lo sufrió sabe decir que sí a la pregunta de si tuvo hambre. Es una sensación asociada con haber tenido que reducir la dieta por motivos económicos, pero experimentada en lo físico.”

Además de los ingresos, la inseguridad alimentaria está asociada con la educación de los responsables de organizar la mesa. De hecho, en los hogares con amas de casa sin el secundario completo, por ejemplo, se observó un aprovechamiento no tan eficiente del dinero y la comida.

“Una persona que tiene que administrar el presupuesto familiar podría mejorar la capacidad alimentaria del hogar con un buen equilibrio de las compras, pero hay hábitos de consumo que hacen que las personas sepan cocinar determinados productos o estén atadas a ellos, con precios muchas veces inaccesibles -dijo Salvia-. Eso hace que escaseen alimentos básicos en el hogar. A veces, la falta de educación reduce la capacidad de reemplazarlos por otros.”

Junto con la doctora Ianina Tuñón, que dirige el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la misma universidad, y la becaria Bianca Musante, el doctor Agustín Salvia dirigió este estudio de la Serie Bicentenario, desde Resistencia hasta Ushuaia.

El equipo adaptó y validó en 2010 la Escala Latinoamericana y Caribeña de Seguridad Alimentaria, que quedó reducida a cinco preguntas de fácil comprensión para facilitar la respuesta. Esas preguntas indagan si la familia, tanto chicos de 0 a 17 años, como los adultos, sintió hambre o tuvo que disminuir la porción de las comidas en los últimos 12 meses porque no había suficiente dinero para comprar alimentos.

Con chicos, más riesgo

Las respuestas mostraron que en los hogares con chicos se cuadruplica el riesgo de padecer inseguridad alimentaria, en especial si son monoparentales porque carecen de ayuda con los ingresos. Vivir en el conurbano bonaerense, en villas o asentamientos precarios también son factores de riesgo. En los hogares a cargo de una mujer o de jóvenes de entre 18 y 34 años, se duplican las posibilidades de tener hambre.

Pero a diferencia de lo que se podría pensar, el subempleo es más riesgoso que el desempleo. La inseguridad alimentaria es mayor en los hogares donde la fuente de ingresos es un trabajo informal y precario. Eso, según los investigadores, es porque “en los hogares más pobres, el jefe no se puede dar el lujo de estar desempleado, tiene que salir a hacer alguna changa”.

Y Salvia aclaró: “Estamos viendo que los hogares en los que el jefe o la jefa están desocupados no son los más marginales. El desempleo ya no es un dato de los sectores más pobres, sino de la población de nivel medio o medio bajo, que cuentan con ahorros, una indemnización, un seguro de desempleo o familiares que colaboran con el ingreso. El dato más fuerte para los sectores pobres es la informalidad laboral, no el desempleo”.

¿Qué medidas se podrían tomar hasta generar más fuentes de empleo formal?, preguntó LA NACION.

 

 
Foto: Archivo 

“Buena parte de la inseguridad alimentaria se resuelve con el acceso a un empleo de calidad y de esto estamos un poco lejos porque no se está creando la suficiente cantidad de puestos laborales -respondió Salvia-. También está la capacidad productiva de cada persona, que se da con la capacitación, y el diseño de programas focalizados para los sectores más vulnerables, como los hogares con niños, con jefatura femenina, con una sola fuente de ingresos y muchos «consumidores», y con una vivienda precaria.

 

En lo referido a cuánto debería aumentar la ayuda social por familia, Salvia afirma que “una canasta básica para familia tipo, no podría ser inferior a los 1400 pesos por mes para cubrir sólo la dieta. “Y para que una familia pueda cubrir necesidades básicas alimentarias y, al mismo tiempo, dejar de ser pobre, estamos hablando de unos 3000 pesos. Muchas veces, el alquiler, los útiles o una frazada se sacan de la alimentación”, concluyó.

Definiciones de la FAO

 

  • Inseguridad alimentaria: situación en que las personas carecen de acceso garantizado a la cantidad suficiente de alimentos inocuos y nutritivos tanto para el crecimiento y desarrollo normales como para llevar una vida activa y saludable. Puede ser crónica, estacional o transitoria y sus causas son tan múltiples como la falta de alimentos o poder adquisitivo insuficiente.

 

  • Seguridad alimentaria: existe cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso material, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfagan sus necesidades de energía y preferencias alimentarias para una vida activa y sana.

 

  • Desnutrición: ingesta de alimentos insuficiente como para satisfacer las necesidades de energía alimentaria de manera continuada. Es un término genérico que indica la carencia de todos o algunos de los elementos necesarios para la salud humana. Es una condición en la que el estado físico de un individuo se deteriora hasta el punto de no poder seguir manteniendo funciones fisiológicas naturales.

 

  • Malnutrición: hace referencia a una nutrición inadecuada. Abarca la hipernutrición y la desnutrición, y contempla la calidad y cantidad de alimentos. Aumenta el riesgo de contraer enfermedades y de muerte prematura.
  • http://www.lanacion.com.ar/1480599-escasea-comida-en-1-de-cada-10-hogares

Convocatoria para jovenes profesionales

La organización “Enseña por Argentina”, miebro de la red internacional “Teach for All”, lanzó su campaña de reclutamiento de jóvenes profesionales para formar parte de su programa de enseñanza en contextos de desventaja educativa.

Los interesados pueden postularse hasta el 31 de Agosto a través del sitio web:  www.ensenaporargentina.org. Los seleccionados ingresan a un programa de dos años -a tiempo completo y rentado- dentro del cual reciben capacitaciones y dictan clases en escuelas secundarias de bajos recursos. Para mayor información, escribir a: postulaciones@ensenaporargentina.org.

 

 

 

UBA: los alumnos deberán hacer trabajos solidarios

http://www.clarin.com/sociedad/educacion/titulo_0_704929571.html

UBA: los alumnos deberán hacer trabajos solidarios
Será condición para recibirse en todas las carreras. El cambio rige para quienes ingresen en 2013. A lo largo de la cursada tendrán que sumar al menos 40 horas de tareas relacionadas con lo que están aprendiendo. Para los que ya estudian será optativo.

Desde el año próximo, los alumnos de la UBA tendrán que cumplir trabajos solidarios antes de recibir su diploma. Así lo anticipó ayer el rector de la universidad, Rubén Hallu. Se trata de una nueva estrategia pedagógica que pretende articular actividades de aprendizaje y servicio.

Siguiendo estos lineamientos, el proyecto que fue aprobado por el Consejo Superior indica que los estudiantes que ingresen a cualquiera de las 13 facultades de la UBA desde 2013, durante el ciclo académico tendrán que cumplir un mínimo de horas obligatorias de educación solidaria relacionadas con su carrera.

El rector precisó en una entrevista con DyN que “deberán cumplir un mínimo de 40 horas obligatorias de trabajo comunitario o educación solidaria a lo largo de la carrera y relacionado con los conocimientos adquiridos”, que aplicarán en “zonas vulnerables”.

El conductor de la principal universidad del país destacó que “puede ser un instrumento de cambio, acercando a la universidad a los sectores más desfavorecidos y ayudando a promover su desarrollo”. Hallu agregó que “la producción de saberes de la universidad debe contemplar las particularidades de la sociedad en la que está inserta, detectar los problemas y desafíos, ofrecer respuestas, realizar acciones directas y retroalimentar el desarrollo de nuevos contenidos”.

En el caso de los alumnos que ya iniciaron la carrera, aclaró que no será obligatorio pero que igual “podrán realizar las acciones solidarias en forma optativa, ya que no se puede cambiar un plan estudio que está vigente” .

Entrando más en detalle sobre estas prácticas, Oscar García, secretario de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil, especificó que “van a ser obligatorias y pueden depender de una materia o de varias. El estudiante va a completar estas actividades fuera del aula y el requisito elemental es que deben tener impacto curricular. Este concepto es lo que diferencia estas prácticas de cualquier iniciativa solidaria”.

Sobre cómo se va a controlar el cumplimiento de esta tarea comunitaria, García indicó que “cada facultad podrá centralizar la información de cada alumno en una oficina para su evaluación o bien cada cátedra podrá manejar su propio proyecto. Y como ocurre con cualquier materia optativa, una vez completada la cuota horaria, el profesor va a certificar que las horas fueron cumplidas y están aprobadas ”. Los proyectos presentados deberán estar a cargo de un profesor y un equipo de docentes auxiliares que supervisen las actividades de los estudiantes.

La resolución 520-10 se aprobó en mayo de 2010, pero recién ahora se anunció su aplicación. En el artículo 3°, explicita que “todas las facultades deberán elevar al Consejo Superior los proyectos en donde se realizarán las Prácticas Sociales Educativas, para ser refrendados e incorporados a una base de datos cuya oferta estará a disposición de todos los estudiantes de la universidad. Dicha presentación se realizará a través de la Secretaría de Extensión Universitaria”. García dio un ejemplo de cómo serían estas prácticas: “Un estudiante avanzado de Medicina podría asistir en la rehabilitación de pacientes”. Algo que el funcionario remarcó es que “no se trata de una reforma curricular, porque no se está modificando el plan de estudio. Simplemente, es un requisito más, como podría ser el examen de salud”.

Estas prácticas, según reza la resolución, constituirán un medio adecuado para “colaborar con los profesores en la integración de la investigación y la enseñanza”. También, señala, serán una herramienta eficaz para que los estudiantes desarrollen las habilidades y los valores de la ciudadanía, adquieran diversas visiones del mundo y alcancen una posición reflexiva frente a la realidad.

Carlos Mas Vélez, secretario general de la UBA, afirmó que el objetivo de esta nueva propuesta es que funcione “como un mecanismo de compensación social a través del cual la universidad hace realidad su función social, poniendo al servicio los saberes que produce y enseña, permitiendo fomentar la colaboración en la comunidad”.

Premio comunidad a la Educación

El premio COMUNIDAD A LA EDUCACION, convocado por FUNDACION LA NACIONjunto con Banco Galicia y Fundación OSDE con el apoyo de CIMIENTOSFundación Arte Vivo y EDUCAR 2050, está destinado a destacar iniciativas de escuelas de todo el país que apuesten a mejorar la calidad de la educación brindada a alumnos que se encuentran en situación de vulnerabilidad social.

El concurso, que pone un acento especial en la creatividad de los proyectos y la participación de la comunidad educativa, tiene como propósito difundir estrategias que apunten a la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje, y fomentar la réplica de los modelos premiados por parte de otras instituciones educativas.

El premio consiste en 35.000 $ y un video documental para cada uno de los proyectos de escuelas ganadoras.

La convocatoria se encuentra abierta hasta el 13 de Julio de 2012.

Para inscripción click aquí