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Inocuidad de los alimentos

Las enfermedades transmitidas por los alimentos suponen una importante carga para la salud. Millones de personas enferman y muchas mueren por consumir alimentos insalubres.

La inocuidad de los alimentos engloba acciones encaminadas a garantizar la máxima seguridad posible de los alimentos. Las políticas y actividades que persiguen dicho fin deberán de abarcar toda la cadena alimenticia, desde la producción al consumo. (Fuente OMS http://www.who.int/topics/food_safety/es/)

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Manual sobre las cinco claves para la inocuidad de los alimentos http://www.who.int/foodsafety/publications/consumer/manual_keys_es.pdf?ua=1

Limpieza del aljibe – Aljibes para la recolección de agua de lluvia – PROSOFA

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Limpieza del aljibe 

Hay que limpiar el aljibe por lo menos una vez al año porque en el fondo se acumulan barros que arrastra el agua de lluvia. Esta tarea no es fácil, para hacerla es mejor organizarse entre los vecinos y con la gente del municipio. Se puede aprovechar la época de seca, cuando la cisterna está casi vacía, antes de que venga el camión a llenarlo nuevamente. Deben limpiarlo uno o varios adultos.

Aljibes para la recolección de agua de lluvia

El aljibe es un pozo o cisterna que sirve para guardar el agua de lluvia. El aljibe junta el agua de lluvia de los techos. Cuando llueve, el agua cae sobre el techo de la vivienda, va hasta las canaletas de bajada y corre por los caños de bajada hasta llegar al aljibe. Debe estar construido lo más cerca posible de la vivienda y lo más alejado de los lugares de contaminación como letrinas o aguas sucias.

Hay que mantener el techo libre de cosas como gomas de auto, hojas de árboles, envases y cualquier otro elemento. Hay que cuidar que no se tapen los caños de bajada ni las canaletas.

Es mejor perder los primeros litros de agua porque tienen mucho polvo que se junta en el techo entre lluvia y lluvia. Hay que mantener el techo libre de cosas como gomas de auto, hojas de árboles, envases y cualquier otro elemento. Hay que cuidar que no se tapen los caños de bajada ni las canaletas. El aljibe debe estar siempre tapado para que el agua no se ensucie, que no entren bichos ni basura, ni que los chicos tiren nada adentro. No hay que meter baldes, ni sogas, ni las manos porque si no el agua se contamina. También es mejor poner antes que el agua llegue a la cisterna, un filtro casero que no deje pasar las suciedades que trae el agua

Desinfección del agua del aljibe Desinfección del agua del aljibe

Para desinfectar el agua del aljibe se utiliza agua lavandina de marca conocida -Ayudín, por ejemplo-, su nombre químico es hipoclorito de sodio. En primer lugar, hay que ver cuánta agua tiene el aljibe para saber qué cantidad de desinfectante hay que agregar. Hay que colocar la lavandina, revolver con un palo limpio y dejar que actúe por una hora aproximadamente antes de consumir el agua.

¡CUIDADO!

Hay que calcular muy bien la cantidad de lavandina porque si ponemos de más, nos puede enfermar.

Si no se puede calcular bien, entonces se puede pedir ayuda a la gente de la Municipalidad o al SPAP o si no, conviene desinfectar sólo el agua que se va a consumir para beber, cocinar o lavarse, sacándola aparte, en recipientes pequeños.

Documento completo: http://www.prosofa.gov.ar/data/Cartilla%20Naineck%20ext.pdf

“No hay que pensar en la vacunación como algo individual, sino colectivo. Es un mensaje solidario”

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Por Nora Bär | LA NACION

Entre el 1° de enero y el 11 de este mes, en el continente americano se registraron 147 casos de sarampión: un brote en Disneylandia produjo 121 en los Estados Unidos; 21 en Brasil; cuatro en Canadá y uno en México. La reemergencia de una enfermedad que puede tener complicaciones y secuelas gravísimas, y para la que desde hace mucho existe una vacuna, puso en pie de alerta a los epidemiólogos. Paradójicamente, en los Estados Unidos, los mayores niveles de chicos sin vacunar se dan en las comunidades más ricas.

Para Romina Libster, médica pediatra e investigadora del Conicet en la Fundación Infant, que participó en la última edición de TEDx Rio de la Plata (http://bit.ly/1EbWLYk), esta actitud que pone en riesgo a toda la comunidad sólo puede explicarse como un efecto indeseado del gran éxito de las vacunas, la intervención de salud pública más efectiva después de la introducción del agua potable: “Como hace muchos años que no circulan en el país -dice-, hay personas (incluso entre los médicos) que ya no perciben a enfermedades como la polio o el sarampión como un peligro real”.

Durante su residencia en Pediatría en el hospital Pedro de Elizalde, Libster tuvo la oportunidad de asistir a chicos devastados por enfermedades que hoy se previenen con vacunas. “Uno de los casos que más me golpeó fue el de una bebita hermosa, que se internó por un cuadro de infección respiratoria aguda -cuenta ella, que hizo un posdoctorado en la Universidad de Vanderbilt, donde funciona uno de los ocho centros de evaluación y testeo de vacunas de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos-. Esa nena tenía tos convulsa, pero como apenas había cumplido un mes no había recibido la primera dosis de inmunización, estaba dentro del grupo vulnerable. Presentó un cuadro grave y murió. ¿Si todos los que la rodeaban hubieran estado vacunados, qué hubiera pasado? Son cosas que te hacen pensar.”

-Doctora Libster, ¿qué le diría a alguien que no quiere vacunar a sus hijos?

-Que enfermedades como la gripe, la varicela, la polio o el sarampión hoy no son percibidas como un riesgo precisamente gracias a las vacunas, pero que para que esa protección sea efectiva no sólo hay que lograr altos niveles de inmunización, sino también mantenerlos. Que cuando te vacunás, te protegés vos y protegés a los demás; vacunarse es un acto de responsabilidad social.

-¿Cómo influye en la oposición a las vacunas la circulación de mitos e información falaz?

-Hoy la información inmediatamente se viraliza. Hace unos meses, una amiga publicó en Facebook un artículo de un blog que afirmaba que la triple viral se asociaba con el autismo. Aunque lo bajó una hora más tarde, al día siguiente se había compartido 44 veces y tenía cientos de Me gusta. El trabajo al que hacía referencia, un paper de 1998 publicado en la revista The Lancety firmado por un investigador británico, tenía una paupérrima validez científica. Innumerables fallas de diseño, estaba basado ¡en doce chicos!, se descubrió que había sido fraudulento y llevó a que al científico le revocaran la licencia médica. Luego, se hicieron decenas de estudios con cientos de miles de casos y no se pudo comprobar que hubiera una relación entre la vacuna y el autismo. La proliferación sin precedente de enormes cantidades de información exige de los que la reciben un ejercicio de pensamiento crítico para poder evaluar si lo que se lee tiene algún asidero o no.

-¿Por qué se produjo el brote del año pasado en Disneylandia?

-Por un chico no vacunado que lo transmitió, probablemente antes de tener síntomas. Hasta el 6 de febrero ya se había expandido a 17 estados. Hay que tener en cuenta que un virus que no circula en una comunidad puede estar en otra. En la Argentina, no hay virus autóctono de sarampión desde 2000, pero cuando fue el Mundial de Sudáfrica vinieron casos importados. Si la comunidad está vacunada, no pasa nada, no se propaga. Pero si cae en una comunidad cuyas tasas de vacunación están por debajo del número que se necesita para generar inmunidad colectiva, se disemina y se generan brotes. El de Disneylandia es el ejemplo perfecto de lo que pasa cuando dejamos de vacunarnos. El sarampión es una enfermedad extremadamente contagiosa. Si uno pone un caso en una comunidad susceptible, se disemina rapidísimo. Cada germen tiene un número de reproducción básica que indica cuántos casos secundarios puede haber en una población susceptible. El del sarampión es uno de los más altos: genera entre 12 y 18 casos secundarios. No sólo se transmite por via aérea, sino que además queda dos horas vivo en los objetos.

-¿Tiene algún fundamento el temor a la mezcla de vacunas?

-Hay muchísimos estudios con evidencias claras de que no hay ningún problema en que nos expongamos a muchas vacunas al mismo tiempo. Cuando el bebe sale de la panza de la mamá, que es un ambiente relativamente estéril, se encuentra con virus, hongos y bacterias, y el sistema inmune está preparado para enfrentarse con todo eso y defenderse. De hecho, un trabajo muy interesante comprobó que aunque uno esté expuesto a once vacunas a la vez, está usando una mínima parte de la capacidad de respuesta de su sistema inmunológico. También es importante tener en cuenta que hay que respetar el calendario de vacunación. Las vacunas sirven para proteger a los chicos en la edad en que son vulnerables y no, como plantea un movimiento de esquemas alternativos, si se dan espaciadamente.

-Otro punto controvertido es un conservante que se emplea en las vacunas multidosis, el timerosal. ¿Es seguro?

-El timerosal es un derivado del mercurio que se usa en algunas vacunas para preservarlas; por ejemplo, en las de la gripe. Se ha visto que en dosis bajas, menores al nivel de toxicidad, no tiene efectos adversos, pero hubo tanto revuelo, tanta controversia en torno de esta sustancia, que ahora hay muchas inmunizaciones libres de timerosal. Una vacuna tarda por lo menos diez años desde que se desarrolla hasta que puede utilizarse, por lo que no es sencillo eliminarlo inmediatamente de todas las fórmulas.

-Todo medicamento tiene efectos adversos. ¿Las vacunas también?

-Sí, la mayoría son leves y transitorios, como hinchazón o dolor en el brazo. Por eso, las vacunas son testeadas en miles y miles de personas. Incluso después de aprobarse, existe la vigilancia de los efectos adversos que, por ser tan poco frecuentes, no llegan a verse en los estudios. Los sistemas de vigilancia activa son muy importantes y pueden detectar estos problemas. Todos los países los tienen. Lamentablemente, hoy no se puede predecir quién va a hacer un efecto adverso y quién no, pero hay nuevas metodologías de investigación que tal vez dentro de diez años permitirán tener tests que nos indiquen por anticipado quién los padecerá. De todos modos, en el balance riesgo-beneficio de las inmunizaciones, la balanza se inclina marcadamente hacia el beneficio. Las vacunas no sólo previenen enfermedades, sino también discapacidades. Tal vez una persona no se muera de sarampión, pero puede llegar a tener complicaciones, como la panencefalitis esclerosante subaguda, que es un cuadro crónico neurológico devastador.

-¿También tienen contraindicaciones?

-Hay casos en los que no se pueden recibir vacunas. Por ejemplo, la del sarampión se da sólo al año de vida, de modo que todos los años tenemos 700.000 chicos que van a ser susceptibles durante doce meses. Si llega una persona infectada y entra en contacto con alguno de estos bebes, puede contagiarlo y tendrá posibilidades de tener una infección grave, ya que el sarampión puede desembocar en neumonía, encefalitis… En países en vías de desarrollo, entre un 3 y un 6 por ciento de las muertes infantiles se deben al sarampión. Tampoco pueden recibir ciertas vacunas las personas alérgicas, los que están en tratamiento médico, reciben quimioterapia o corticoides, o tienen las defensas muy bajas. A ellos, somos nosotros los que tenemos que protegerlos: cuando más del 95% de la población está vacunada estamos creando un escudo protector. Me parece perfecto que alguien opte por medicinas alternativas como complemento, pero hay decisiones que tienen que ver sólo con uno y otras que afectan al resto.

-¿Esa “inmunidad de rebaño” funcionó tras la vacunación contra la gripe A?

-Cuando fuela pandemia de 2009, estábamos entrando en la época invernal y súbitamente nos ganó la paranoia. La gente se agolpaba en las farmacias, compraba alcohol en gel, andaba en subte con barbijo. Era algo que yo nunca había visto. Con la Fundación Infant hicimos un estudio en seis hospitales de la provincia y de la capital que atendían a más de un millón de chicos para ver cómo se comportaba el nuevo virus. Analizamos a los 251 chicos que fueron internados. Identificamos los grupos de riesgo, que fueron los menores de cuatro años, los que tenían enfermedades crónicaso neurológicas… Pero lo más notable fue que tras las campañas de vacunación que hizo el ministerio, y con el 93% de estos grupos de riesgo vacunados, al año siguiente no hubo ni un chico internado por H1N1 en estos hospitales. Hay que pensar en la vacunación no como algo individual, sino colectivo. Es un mensaje solidario. Cuando uno se vacuna, no sólo se protege a sí mismo, sino también al otro. Ahora miralo al revés: cuando uno no se vacuna, no sólo se pone en riesgo, sino que también pone en riesgo al otro. No todas las vacunas son ciento por ciento efectivas. Con una dosis de la antisarampionosa hay un 95% de eficacia; con dos, un 99%. Pero hay un 1% que tal vez no genere defensas. La inmunidad colectiva protege no sólo a las personas que no se pueden vacunar, sino también a las que sí se vacunan, pero en las que la inmunización tal vez no hace efecto.

-¿Alguna vez le tocó ver un efecto adverso de una vacuna?

-Nunca. Pero sí vi a muchos chicos gravísimos por enfermedades que hoy se pueden prevenir.

BIO

Profesión: médica pediatra e investigadora

Edad: 36 años

Formada en la UBA, hizo un posdoctorado en la unidad de evaluación y testeo de vacunas de la Universidad de Vanderbilt. Es investigadora del Conicet. En la Fundación Infant, estudia infecciones respiratorias, como el asma..

¿Qué es el desarrollo infantil? Primera infancia y desarrollo

¿Qué es el desarrollo infantil?

Fraser Mustard, Mary E. Yong, Manuel Manrique

“Primera infancia y desarrollo. El desafío de la década.”

http://educamosjuntos.univalle.edu.co/descargables/Desarrollocerebroinfantil.pdf

Como cambia la leche durante la toma (Liga de la Leche Internacional)

Termina primero el primer pecho

(Finish the First Breast First)

Nota Editorial: Ofrecemos artículos de nuestras publicaciones de años anteriores como referencia para nuestras Líderes y miembros. Los lectores deben tener en cuenta que la investigación y la información médica cambian con el tiempo.

Por Melissa Vickers
(tomado de LEAVEN, Septiembre-Octubre 1995, pp. 69-71)

Melissa Vickers es APL por Tenesse, USA y editora de LEAVEN. Es madre de dos hijos y consultora de lactancia certificada.

He repetido la charla sobre la “Composición de la leche” hablando por teléfono con madres angustiadas tantas veces que mi marido la ha memorizado. Me habría encantado que alguien me hubiera dado a mí esta charla cuando mi hija era una niña pequeña, ambas habríamos sido mucho más felices! Merrilee era una de esas niñas que maman todo el tiempo, que se ponen nerviosas con la bajada de la leche y que luego vomitaba grandes cantidades de mi preciosa leche. Estaba nerviosa y agitada entre tomas y aunque se ponía nerviosa cuando le ofrecía el pecho, obtenía gran consuelo de él una vez que lo tomaba. Si ella hubiera sido mi primera hija, no se cómo lo habría soportado.

Merrilee tenía seis años cuando finalmente encontré una posible explicación de su comportamiento exasperante. Asistí a una conferencia en la que Michael Woolridge, un investigador de Gran Bretaña, habló sobre sus estudios del cólico y la sobrealimentación en los niños alimentados a pecho. Uno de los documentos que repartió era un artículo que Él y Chloe Fisher (co-autora de Breastfeeding: Getting Breastfeeding right for you) habían escrito. Se titulaba “Cólico, sobrealimentación, y síntomas de malabsorción a la lactosa en el niño alimentado a pecho: un posible efecto del manejo de la alimentación”. (revista Lancet, 1988). Leer el artículo y escuchar la explicación de Woolridge me proporcionó el mismo sentimiento de “Ah, esto es”! que sentí en mi primera reunión de la Liga de La Leche.

Para poder apreciar plenamente los beneficios potenciales de la investigación de Woolridge, vamos primero a contemplar juntos como funcionan normalmente el reflejo de bajada de la leche y la regulación de la producción de leche. Estos dos procesos son clave para comprender el problema y la solución.

El reflejo de bajada de la leche

El reflejo de bajada de la leche es, en la producción de leche, el equivalente a un servicio de “correo urgente”. Es un proceso controlado hormonalmente que saca la leche de las zonas superiores del pecho y la transporta a través los conductos hacia los senos que hay bajo la areola, de ahí al pezón y, finalmente, a la boca del niño que está esperando esa leche. De acuerdo con el libro THE BREASTFEEDING ANSWERING BOOK (El libro de las respuestas a la lactancia):

Mientras mama, la succión del niño estimula la bajada de la leche. Cuando un niño empieza a mamar, el movimiento rítmico de sus mandíbulas, labios y lengua envía impulsos nerviosos a la pituitaria de la madre, la glándula más importante del cerebro, a través del hipotálamo. Entonces se producen dos hormonas, la prolactina y la oxitocina. La oxitocina estimula el reflejo de eyección o de bajada de la leche, haciendo que se contraigan las células en forma de banda que rodean a las células que producen leche (alvéolos) y provoquen la salida de la leche desde todos los lugares del pecho. Esta acción muscular envía la leche a través de los conductos hacia los reservorios de leche (senos lactíferos) que están unos dos centímetros por detrás del pezón, y así la leche puede llegar al niño.

THE BREASTFEEDING ANSWER BOOK (El libro de las respuestas a la lactancia) continúa diciendo que “el signo más certero de la bajada de la leche es un cambio en el patrón de succión y deglución del niño de rápidos chupeteos y tragos ocasionales a lentos y largos chupeteos con tragos regulares. Si le pedimos a una madre que amamanta que describa el patrón con el que su niño succiona y traga, describirá el patrón mencionado. En segundo lugar, añadirá que su niño ocasionalmente deja unos instantes de succionar y tragar, como si estuviera descansando un ratito, y luego vuelve a iniciar su proceso de succionar despacio y tragar de forma regular. En este punto yo le aseguro que su cuerpo está funcionando como debe. Son esos chupeteos rápidos los que indican que la madre está teniendo muchas bajadas de la leche. Son normales, habituales, y responsables de sacar la leche final, más rica en grasa, del final de cada mamada. A menudo, la única pista que tiene una madre de que está experimentando las bajadas de leche antes citadas es el patrón de succión y deglución predecible, independientemente de si ella misma siente o no esta bajada de la leche. Algunas mujeres apenas sienten el reflejo de eyección, mientras que otras experimentan un cosquilleo en el pecho cada vez que la leche baja.

Como norma general, cuanto más obvia es esta sensación de bajada de la leche para la madre, más llenos estarán sus pechos. Recordemos que la producción de leche está basada en la ley de la oferta y la demanda: la cantidad de leche que produce el pecho está determinada por la cantidad de leche que sale del pecho. Si el niño extrae mucha leche, el pecho se prepara mejor para la próxima vez. ¡Es un sistema verdaderamente ingenioso!

La Composición de la leche

Tan maravilloso como el sistema de producción de leche es el cambio en la composición de la leche a lo largo de cada mamada, algo que ninguna leche artificial para niños puede imitar. La leche inicial que el niño obtiene tan pronto se agarra al pezón se parece mucho a la leche desnatada. Satisface al niño inicialmente, es alta en volumen y baja en grasa y en calorías. A medida que la mamada progresa, el contenido en grasa va aumentando y la leche correspondiente se parece más a la leche entera. Finalmente, hacia el final de la mamada, la leche es rica en grasas, alta en calorías y baja en volumen. La leche final se parece a un rico postre cremoso. La concentración en lactosa (el azúcar de la leche) es relativamente constante a lo largo de la mamada.

Parte de la investigación de Woolridge en los últimos años ha sido medir la ingesta de leche y el contenido en grasa de la leche. Sus estudios muestran que puede haber una gran variación del contenido en grasa de la leche inicial y final en algunas madres mientras que otras muestran muy poca diferencia entre la leche del inicio y del final de la mamada.

Alimentación a demanda

Woolridge destaca la importancia de dejar que sea el niño el que controle su alimentación. Los niños son inteligentes – saben lo que necesitan. Según Woolridge, un niño mamará hasta que haya ingerido las calorías que necesite, entonces podemos deducir que el volumen de leche consumido es menos importante que el recuento de calorías. Un niño que mama de forma eficiente estimulará las bajadas de la leche final y recibirá más leche final, rica en grasa.

Es necesario algo más que un niño eficiente para poder conseguir la leche final. También exige paciencia por parte de la madre y el conocimiento de que es importante permitir que el niño permanezca en un pecho el tiempo suficiente para conseguir esa leche rica en grasas. La pregunta obvia es: ¿Cuánto tiempo tardará? De acuerdo con Woolridge y Fisher, un niño que está satisfecho y confortablemente lleno se soltará del pecho por si mismo. Entonces es cuando vemos la maravillosa mirada de “marinero borracho” que aparece cuando la barriguita está llena. Algunos niños llegarán a este punto más rápidamente que otros; algunos nunca parecen llegar al punto en el que se soltarían del pecho por sí mismos. Esto puede indicarnos que el niño no está mamando de forma eficiente y puede beneficiarse de ayuda en relación con la posición con la que mama o en como se afianza al pezón. A menudo, simplemente levantar el pecho desde abajo permitirá que el niño pueda drenar el pecho con más eficiencia. Las recomendaciones de lactancia que se dan rutinariamente a menudo les dicen a las madres que limiten el tiempo total al pecho y que usen un intervalo de tiempo prefijado de cinco o diez minutos para determinar cuándo cambiar de un pecho al otro. Limitar el tiempo en el que el niño mama de cada lado a solo cinco o diez minutos puede ser contraproducente en relación con el cambio en la composición de la leche. Para algunas madres, dar de mamar de los dos pechos en cada mamada es importante para conseguir mantener la producción de leche y aliviar la hinchazón de los pechos, pero el niño debería terminar completamente el primer pecho antes de que se le cambie al otro lado.

Un Escenario Típico

Vamos a contemplar juntos por qué el cambiar arbitrariamente al otro pecho puede ocasionar problemas. En primer lugar, si la madre controla el tiempo de cada mamada y da el mismo tiempo de cada pecho, el niño va a obtener mucha leche inicial – la leche “desnatada” – especialmente si la madre es una de esas mujeres que tiene grandes diferencias en el contenido en grasa de la leche inicial y final. Si recordamos que el niño intentará seguir alimentándose hasta que obtenga sus calorías, deberá tomar mucha leche inicial para conseguir esas calorías. Cuando saca mucha leche del pecho, el pecho responde produciendo mucha leche. Cuando hay grandes cantidades de leche hay un flujo mayor y un reflejo de bajada de la leche más intenso – ¡lo cual sería como intentar mamar de una boca de incendios que suelta agua a gran presión y sin parar!

Si el niño está bebiendo grandes cantidades de leche, también estará consumiendo grandes cantidades de lactosa o azúcar de la leche. Los niños pueden digerir una cierta cantidad de lactosa, porque producen lactasa – la enzima necesaria para digerir ese azúcar – aunque su cantidad es limitada. Si hay demasiada leche habrá demasiada lactosa que el niño tendrá que digerir, originando un problema similar al de la intolerancia a la lactosa. ¡Cualquiera de nosotros que sufra intolerancia a la lactosa podrá inmediatamente empatizar con la incomodidad que el niño puede sentir!

El alto contenido en lactosa en el intestino produce diarrea, que se complica además porque el contenido bajo en grasas de la leche provoca un rápido vaciado del estómago. Algunas veces el estómago “se vacía en la dirección equivocada”, haciendo que los niños expulsen leche – consumen más leche de la que pueden mantener en su interior cómodamente. Y para complicar aún más el problema, si el niño no consigue las calorías que necesita, deseará comer pronto de nuevo.

Piensa ahora en todas las llamadas que has recibido de madres que se preocupan por no tener suficiente leche porque el niño mama “todo el tiempo”. O quizás creen que no le gustan a su niño porque “pelea” contra el pecho, o expulsa lo que parece ser una gran cantidad de leche y tiene deposiciones verdes y espumosas. O piensa en la madre a la que se le escapa mucha leche entre mamadas o durante la bajada de la leche. Estas madres están probablemente sufriendo de una bajada de la leche demasiado intensa, ocasionada por ideas equivocadas sobre la lactancia y una interferencia con el “flujo” normal de leche, y son candidatas a recibir ayuda de los hallazgos de investigación de Woolridge y Fisher. (si deseas más información sobre una bajada de la leche demasiado intensa, los síntomas y sugerencias de tratamiento, por favor consulta los artículos posteriores)

Como ayudar a estas mujeres?

Has visto alguna vez a una gata amamantar a sus gatitos? Cada gatito mama en un solo sitio hasta que acaba. ¡Mamá gata no juega a las “sillas musicales” con sus gatitos! Quizás una forma más natural de amamantar sea el dejar que el niño termine primero el primer pecho.

Coméntales a las mujeres embarazadas y a las madres de niños recién nacidos de la importancia de asegurarse de que sus niños mamen el tiempo suficiente para conseguir la leche final. Si les explicas el proceso, lo comprenderán y estarán más animadas a poner en practica esta forma de amamantar. Animarlas a dejar que sus niños mamen de un lado hasta que se suelten por sí mismos. Pueden entonces ayudarles a eructar o cambiarles de pañal. Si el niño parece seguir hambriento, la madre puede entonces ofrecer el otro lado y dejar que su niño tome lo que necesite. Puede entonces empezar la siguiente mamada por ese segundo lado.

Amamantando principalmente de un lado en cada mamada, el niño obtiene todas las calorías que necesita con un menor volumen de leche. Así la madre se siente más cómoda y tiene menor probabilidad de que la leche le gotee o se le escape. Su niño tendrá menos cólicos y a menudo ganará peso a un mejor ritmo. Tendrá menos posibilidades de rechazar el pecho o luchar contra Él porque ya no estará amamantando de la “boca de incendios”. Y podrá aguantar más tiempo entre comidas porque estará comiendo una “comida” que incluye tanto el “aperitivo” (leche inicial) como el “postre” (leche final).

Evelyn Byrne, líder retirada y IBCLC, nos recuerda la importancia del seguimiento de estas madres. El niño puede estar marcadamente más tranquilo después de unas pocas mamadas, pero el método puede requerir “ajustes finos” durante un par de semanas. El aumento de peso del niño debería mejorar si está obteniendo más leche final. Si no gana peso, lo pierde o tiene menos pañales mojados, debe de nuevo evaluarse el manejo de la lactancia. Recordar que a menudo salir de un problema nos lleva tanto tiempo como nos llevó meternos en Él puede ayudar a la madre a superar la situación y mirar adelante.

Los patrones de lactancia pueden variar

Estoy segura de que conocen a muchas madres (incluyendo, quizás a nosotras mismas) que amamantaron con los dos pechos en cada toma y les funcionó bien. Esto es simplemente otra indicación de la adaptabilidad del cuerpo humano! Si el sistema que la madre usa le funciona, entonces no existe ninguna razón para cambiarlo. Sin embargo, puede seguirle siendo de ayuda oír acerca de los cambios de la leche durante la mamada. El conocimiento es una herramienta poderosa! Y algunas madres pueden sentirse aliviadas al escuchar que no es necesario cambiar de pecho en cada toma – particularmente aquellas madres que tienen que luchar por desprender a sus niños que están firmemente afianzados al primer lugar.

Puede que las madres que dan de mamar de ambos pechos el mismo tiempo en cada mamada sean lo suficientemente afortunadas para que este sistema les funcione. O quizás haya algún otro factor actuando en ese caso. Woolridge especula que quizás las mujeres que muestran las mayores variaciones en el contenido en grasa de la leche son aquellas que más se benefician del método de lactancia “termina primero el primer pecho”. Las mujeres con pocos cambios en la composición de la leche pueden amamantar a sus hijos como quieran y los niños obtendrán lo que necesitan.

La investigación de Woolridge representa otro ejemplo de como la ciencia de la lactancia respalda el arte de amamantar. También confirma lo que las Líderes de la Liga de la Leche hacen de forma natural – animar a las madres a mirar a sus hijos buscando las señales que ellos les dan.

Última modificación 11 de diciembre de 2006 por vbg.
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Los años formativos y guía para padres de prematuros de Maternidad Sarda

semana prematuro

Los años formativos

Guia_para_Padres_de_Prematuros

DERECHO 6: Cada prematuro tiene derecho a la prevención de la ceguera por retinopatía del prematuro (ROP).

DERECHO 10: Las personas que nacen de parto prematuro tienen el mismo derecho a la integración social que las que nacen a término.

 

Informes Anuales de la Deuda Social de la Infancia (UCA)

Informes Anuales de la Deuda Social de la Infancia

Serie del Bicentenario (2010 – 2016) Año IV“Evolución del desarrollo humano y social de la Infancia desde un enfoque de derechos” (pdf)

Presentación 2014

Vídeo: “San Antonio de los Cobres” – Salta

Vídeo institucional de la presentación del informe (10/09/14)

Barometro Infancia 2013 Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año III“Hacia el pleno ejercicio de los derechos en la niñez y adolescencia” (pdf)

Nota de Investigación I: Índice de cumplimiento de derechos en la infancia por Ianina Tuñon (pdf)

Presentación 2013

Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año II“La infancia argentina sujeto de derecho. Progresos, desigualdades y desafíos pendientes en el efectivo cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes”(pdf)

Descargar Capítulos

Presentación 14.08.12

Argentina 2010: Situación de la Infancia a Inicios del Bicentenario Serie del Bicentenario (2010 – 2016) / Año IArgentina 2010: Situación de la Infancia a Inicios del Bicentenario (pdf)
Estado de Situación. Informe Especial.Infancias en observación: progresos, ausencias y desigualdades(pdf)
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2010 Número 4 – Año 2010Argentina 2009: La Deuda Social con la Niñez y la Adolescencia: Magnitud, evolución y perfiles.(pdf)
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2009 Número 3 – Año 2009Argentina 2004-2008: Condiciones de vida de la Niñez y Adolescencia (pdf)
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2008 Número 2 – Año 2008Argentina 2007: Condiciones de vida de la Niñez y Adolescencia.Una mirada desde la perspectiva de los derechos. (pdf)

 

Barómetro de la Deuda Social  de la Infancia - 2008 Número 1 – Año 2006Argentina 2006: Condiciones de vida de la niñez (pdf)

 

 

Plan de ación para la prevención de la obesidad en la niñez y en la adolescencia

53° CONSEJO DIRECTIVO
66a SESIÓN DEL COMITÉ REGIONAL DE LA OMS PARA LAS AMÉRICAS
Washington, D.C., EUA, del 29 de septiembre al 3 de octubre del 2014

Introducción
1. La obesidad en la niñez y la adolescencia ha alcanzado proporciones epidémicas
en la Región de las Américas.1,2 Aunque las causas de esta epidemia sean complejas y se
necesita más investigación, es mucho lo que se sabe acerca de sus consecuencias y de lo
que debe hacerse para detenerla. En los últimos diez años, muchos países de la Región
han implantado algunas medidas, por lo que ahora es el momento de que la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) asuma la función de liderazgo a fin de unificar estos
esfuerzos y de brindar apoyo a los Estados Miembros por medio de una iniciativa
regional de salud pública.

Plan-de-Accion-para-la-Prevencion-de-la-Obesidad-en-la-Ninez-y-la-Adolescencia