1. Elija un ambiente tranquilo, tenga pensamientos agradables acerca de su bebé. Su habilidad para relajarse facilitará que le baje la leche.
2. Lávese bien las manos con agua y jabón.
3. Dé masajes a sus pechos con movimientos circulares, desde la base a la zona de la aréola.

4. Estimule suavemente sus pezones como dando cuerda a un reloj. Extraiga y descarte las primeras gotas de cada pecho.
5. Coloque su pulgar arriba y su dedo índice por abajo en el borde de la areola. Déjelos allí y no los deslice sobre la piel.
6. Empuje con los dedos hacia atrás hacia sus costillas.
7. Apriete con los dedos rítmicamente, como si el niño/a estuviese mamando. Al principio saldrán gotas y luego chorritos de leche.

8. Extraiga su leche hacia un envase limpio de plástico o vidrio, con tapa que ajuste bien.
9. Si la leche deja de salir, masajee de nuevo su pecho, o cámbiense al otro, y continúe con la extracción hasta que se sienta ambos pechos blandos.

10. Usted notará que su leche va cambiando de aspecto. Al principio sale casi transparente, pero después sale cada vez más blanca y cremosa.
11. Las primeras veces hasta adquirir experiencia puede poner primero al niño al pecho unos minutos y luego realizar la extracción.


