En lo posible, la madre debe estar relajada, sentada o acostada, es una oportunidad para disfrutar de las capacidades asombrosas del lactante y que éste conozca o complete el conocimiento de la mamá y su mundo. Sintiendo la sensación placentera de cobijo y contención.
Cuando se da pecho acostada, es útil usar almohadones para sostener la cabeza del recién nacido, apoyar la espalda o separar las rodillas. A veces, colocarlo sobre la falda también es útil. A medida que pase el tiempo, la mamá y su bebé encuentran posiciones más cómodas y rápidas, sin necesidad de almohadones.
El lactante, cualquiera sea la posición en que sea colocado, tiene que estar enfrentado al cuerpo de su mamá, con la cabeza y el cuerpo en un solo eje y bien pegado (panza con panza).
Las posiciones ideales son:

Succión en salvas irregulares
Este primer contacto y succión son muy importantes porque es como se obtiene el calostro, la leche rica en anticuerpos que es concentrada y, aunque tome poca, es valiosa para sus “defensas” y su nutrición.
Para la madre esta succión temprana, estimula la hormona oxitocina, que desarrolla mayor producción de calostro y contrae el útero, controlando la hemorragia postparto.
Si hubo una cesárea, no hay que temer, el bebé tiene reservas suficientes para esperar a que la madre despierte.


