MONACO.- Existe una camada de nuevos empresarios que no sólo se distinguen por haber creado exitosos emprendimientos, sino también por su vocación social. Así quedó demostrado en el concurso World Entrepreneur of the Year, que desde hace 25 años lleva a cabo Ernst & Young, en Mónaco, y en el que este año resultó ganadora Olivia Sum, una empresaria de Singapur que, con sólo US$ 15.000, creó Hyflux Limited, una compañía que hoy es una de las líderes mundiales en el negocio de desalinización y purificación del agua.
Del evento participaron 49 entrepreneurs que previamente habían sido ganadores en sus países de origen. Por primera vez, en representación de la Argentina estaba Gustavo Grobocopatel, presidente y fundador de Los Grobo. Su empresa llamó la atención del jurado por su modelo de negocios en red, y su potencial para ser exportado a otros países, como India, o algunos lugares de África, donde el sistema de producción agropecuaria aún es precario, pese a la gran demanda de alimentos que existe en todo el mundo.
Lum, la ganadora del encuentro, es adoptada y pasó gran parte de su niñez en condiciones de gran precariedad, sin gozar de electricidad ni de agua potable. "Desde los seis años tuve que aprender a ganarme la vida, al igual que mis cuatro hermanos, también adoptados. Comencé vendiendo fruta en la cantina del colegio; vender, para mí, nunca fue algo difícil. Al mismo tiempo, era la única forma de llevar algo de dinero a casa y convencer a mi madre de que me dejara seguir estudiando más allá de sexto grado", relató Lum, que hoy dirige una empresa con 2300 empleados, que está presente en el sudeste asiático, China, India, Medio Oriente y norte de África, y que en el último año arrojó ganancias de más de US$ 450 millones.
Convencida de que el mundo se quedaría sin agua potable, Lum se embarcó en 1989, a los 28 años, en un proyecto para desarrollar sistemas de desalinización del agua. "Tenía miedo de que no hubiera agua limpia para tomar y a esa edad quería salvar al mundo", recuerda Lum, que hoy, asegura, sólo está interesada en "darle oportunidades a la gente".
El jurado del World Entrepreneur of the Year estaba conformado por seis personas de diferentes nacionales, la mayoría de ellas anteriores ganadoras del premio. Además de Grobocopatel, de la región participaron por Brasil Alexandre Costa, presidente de Cacau Show (una cadena de chocolates); por Colombia, Ramiro y Pedro Sánchez, de Biomax (una distribuidora de combustible); por Chile, Andrés Navarro, presidente de Sonda SA (tecnología), y por México, Rodrigo Alonso Herrera Aspra, CEO de Genomma (farmacéutica).
Experiencia
Según una encuesta de Ernst & Young difundida durante el encuentro, si bien muchos de los entrepreneurs hoy exitosos comenzaron con sus proyectos de bien jóvenes, el 45% no arrancó hasta cumplidos los 30 años o incluso más tarde.
"En el caso de Grobocopatel -que estuvo entre los finalistas-, es el modelo tan creativo, su metodología, cómo lo potenció y lo llevó a la región lo que atrajo en gran medida a los jueces", explicó Mario Bittar, socio de Ernst & Young Argentina y encargado del proyecto a nivel local.
En el pasado, fueron ganadores del World Entrepreneur of the Year personajes como Michael Dell, de Dell Computers, en 1989; Pierre Omidyar, del portal de subastas Ebay, en 2000, y Tim Donahue, de Nextel Communications, en 2003. Todos ellos forman parte hoy, sin lugar a dudas, de la elite empresarial mundial.


