Es importante consumir estos alimentos durante todas las edades. Los niños, los adolescentes y las mujeres son los que más los necesitan. Para los adultos se recomienda el consumo de productos semi-descremados, mientras que para los niños y los ancianos enteros.
Estos alimentos pueden consumirse solos o integrados en preparaciones (flanes, budines, helados, purés, salsas, etc.)
LECHE ENTERA:Se recomienda a los niños luego del destete ya que sus grasas colaboran en la utilización de las Vitaminas D y A y en la formación del Sistema Nervioso. Con respecto a los adultos mayores de 70 años también se les recomienda este consumo debido a que disminuyen la ingesta de alimentos. Las grasas de los lácteos enteros facilitarán la utilización de Vitaminas y aumentarán la energía disponible.
LECHE SEMI-DESCREMADA: Se recomienda para los adultos, especialmente si no realizan actividad física frecuentemente, a fin de evitar que las grasas en exceso engrosen a las arterias, causando enfermedades.
Si una persona no tolera la leche puede reemplazarla por yogur o queso. Siempre recordando que los quesos blandos tienen menor cantidad de Calcio y Grasa, mientras que los quesos duros contienen más Calcio, Grasas y Sodio.
Es recomendable que los recién nacidos tomen únicamente leche materna por lo menos hasta los 6 meses de edad. Ésta tiene todas las sustancias que el bebé necesita y está adaptada al grado de maduración de su organismo. También posee sustancias que los protegen contra las enfermedades más comunes.
Este modo de alimentación favorece el fortalecimiento del vínculo entre madre e hijo.
Los lácteos son alimentos que nos aportan Calcio, Proteínas y Vitamina A:
CALCIO:Nuestro cuerpo utiliza el Calcio para formar huesos y dientes y otras funciones como mantener la presión arterial. Este nutriente en nuestro país es consumido de manera insuficiente en todas las edades.
PROTEINAS Y VITAMINA A: Son nutrientes indispensables para crecer, desarrollarse y evitar enfermedades. Por eso, son fundamentales para los niños, los adolescentes, las embarazadas y las madres lactantes. También para las mujeres en especial a partir de los 30 años.
REQUERIMIENTOS DIARIOS PARA LOS ADULTOS:
Ø 2 Tazas tamaño desayuno de leche líquida.
Ø 1 Taza de leche líquida + 2 cucharadas soperas de leche en polvo.
Ø 1 Taza de leche líquida + 1 pote de yogur.
Ø 1 Taza de leche líquida + 1 porción tamaño cajita de fósforos de queso fresco.
Ø 1 Taza de leche líquida + 3 fetas de queso de máquina.
Ø 1 Taza de leche líquida + 6 cucharadas soperas de queso untable entero.
Ø 1 Taza de leche líquida + 3 cucharadas de queso de rallar.
Nota: Elegir lácteos semi descremados y en el caso de no consumir leche se puede duplicar cualquiera de las equivalencias anteriores.
Otras maneras de poder cumplir con las recomendaciones es enriqueciendo nuestras preparaciones con leche en polvo y/o con queso (fresco, muzzarella, rallado, en hebras, en daditos, etc.). Esto se puede agregar en salsas, bocaditos, guisos, rellenos, croquetas, sopas, ensaladas, salpicones, sandwiches, picadas, postres, etc.
Lic. Marcela Leal
Directora de la Carrera de Licenciatura en Nutrición.
Universidad Maimónides. Argentina.
nutricion@maimonides.edu
leal.marcela@hotmail.com


