1. La leche extraída se puede mantener a temperatura ambiente hasta por seis horas. Si no la va a usar en las próximas horas, hay que enfriarla en cuanto se extrae.
2. Para mantener la temperatura baja, deje el envase con la leche dentro de un recipiente con agua fría, o con hielo o conservantes. El agua debe quedar por debajo de la boca del recipiente donde ha colocado la leche.
3. La leche de diferentes extracciones del mismo día puede mezclarse en el mismo envase, hasta completar la cantidad que requiere el niño/a en una alimentación.
4. Si tiene heladera guarde la leche al fondo de la bandeja superior, no en la puerta.
5. Congele la leche extraída si no la usará dentro de los próximos dos días. Anote en el envase la fecha y la cantidad extraída. Recuerde que la leche ocupa más espacio en el envase una vez congelada, no la llene hasta el tope.