Elija primero la leche más antigua, para ir renovando la reserva, y saque la cantidad total que usará al otro día.
Descongélela lentamente, pasándola del congelador o freezer a la parte inferior de la heladera.
El bebé puede tomar la leche fría, a temperatura ambiente o entibiada.
Caliente el envase en agua caliente, no hirviendo (el calor excesivo le quita poder defensivo y nutritivo). No usar el microondas para descongelar, ni colocar al fuego directo.
Recuerde que es habitual que la grasa de la leche extraída se separe, dándole un aspecto de “leche cortada”. Al agitarla suavemente, recuperará su aspecto normal.
No vuelva a utilizar la leche restante.
Al igual que con todos los otros alimentos, no vuelva a congelar la leche una vez descongelada por completo o en forma parcial.
Si tiene que transportar los envases con leche extraída, llévelos dentro de caja aislante con hielo.
Los lineamientos corresponden a bebés de términos, saludables. En el caso de los bebés internados, enfermos o prematuros, es preciso seguir pautas especiales.
LEA ESTOS CONSEJOS Y COMPÁRTALOS CON SU FAMILIA, TODOS PUEDEN AYUDAR.
Tenga paciencia, no se desanime. Con la práctica usted será experta en extraerse leche.
Ante cualquier duda, consulte.