Todas las carnes (de vaca, aves, cerdo, cordero, conejo, pescados, mariscos, vísceras, liebre, cabra, etc.) son fuentes de muchos nutrientes como proteínas de muy buena calidad, hierro, fósforo, cobre y vitaminas del complejo B.
El huevo es un alimento nutritivo, económico, fácil de conservar y disponibles en todo el país. Se recomienda consumir 3 unidades por semana, porque si bien proporciona Proteínas de excelente calidad (clara), Calcio, Vitaminas; también contiene alto contenido de Grasas saturadas y Colesterol.
Es recomendable moderar el consumo de fiambres, embutidos (como salchichas, chorizos y otros productos de carnes elaboradas) y achuras (como sesos, chinchulines, tripa gorda y mollejas) que contienen mayor cantidad de grasas saturadas.
Con respecto a los nutrientes que aportan, las Proteínas tienen la función de formar, mantener y reparar todos los tejidos de nuestro cuerpo, por ello se dice que tienen función constructora. Para que las proteínas cumplan con esa función, es necesario que la alimentación diaria tenga suficiente energía.
Las Proteínas que nos aportan los alimentos de origen animal se aprovechan mejor que las de origen vegetal porque éstas son incompletas.
El Hierro es un elemento muy importante para la formación de hemoglobina, que es el componente de la sangre encargado de transportar el oxígeno a todas las células del cuerpo. También interviene en el funcionamiento del cerebro y el rendimiento físico.
Los niños, los adolescentes y las mujeres en edad fértil necesitan consumir suficientes alimentos ricos en hierro tales como las carnes de todo tipo para prevenir el déficit. La deficiencia de hierro provoca una enfermedad denominada Anemia, afecta principalmente a los niños pequeños, a las mujeres en edad reproductiva y sobretodo a las embarazadas, en quienes tiene consecuencias en el transcurso del embarazo, el parto y el bajo peso al nacer del recién nacido.
Si bien todas las carnes tienen similar valor nutritivo, es aconsejable alternarlas entre sí en el transcurso de la semana, con la siguiente frecuencia:
Ø CARNES ROJAS: 3 veces por semana
Ø AVES: 2 veces por semana
Ø PESCADOS Y MARISCOS: 2 veces por semana (los pescados enlatados como caballa, atún, merluza, sardinas, etc; son tan nutritivos como los frescos).
ALGUNA DE ESTAS OPCIONES
Ø 1 Churrasco mediano
Ø 1 bife de costilla o de hígado.
Ø ½ Plato de carne picada o en cubitos o mondongo, riñón o lengua cortados.
Ø 2 Hamburguesas caseras chicas
Ø ¼ Pollo sin piel pequeño
Ø 1 Milanesa grande o 2 pequeñas
Ø 2 Rodajas gruesas de carne magra (peceto, colita de cuadril, paleta, etc.)
Ø 1 Filet de pescado
Ø 1 Taza de mariscos
Ø 1 Lata chica de atún, caballa o sardinas al natural
Ø 2 Costillitas pequeñas de cerdo o cordero (cortes magros)
Ø 1 huevo 3 a 4 veces por semana
Nota:1 vez por semana se puede reemplazar la porción de carne por 4 fetas de fiambre tipo jamón cocido, paleta, lomito o pastrón.
Lic. Marcela Leal
Directora de la Carrera de Licenciatura en Nutrición.
Universidad Maimónides. Argentina.
nutricion@maimonides.edu
leal.marcela@hotmail.com


